InternacionalContrastada con 3 fuentes
Progresista 65.7%Conservador 34.3%
Las encuestas indican un debilitamiento del apoyo a Trump en las midterms
Los republicanos enfrentarían pérdidas significativas en la Cámara y el Senado en las elecciones de medio mandato.
Publicado: 2 de noviembre de 2026, 16:13
Las elecciones de medio mandato en Estados Unidos están marcadas por un contexto de notable impopularidad de Donald Trump y por proyecciones que apuntan a una potencial debacle legislativa para el Partido Republicano. Las encuestas más recientes sugieren que los demócratas están bien posicionados para ganar en varios distritos que tradicionalmente han sido considerados bastiones republicanos.
Según los sondeos de The New York Times y el instituto Siena, los republicanos están perdiendo terreno en clave contiendas del Senado en estados como Míchigan, Texas, Maine, Ohio, Kansas y Alaska. Los demócratas intentan retener su escaño en Míchigan mientras buscan arrebatar otros seis estados de manos republicanas. Notablemente, una victoria en Texas, el cual no ha visto a los demócratas ganar un escaño al Senado desde 1988, y en Kansas, donde no han triunfado desde 1932, marcaría hitos importantes.
Las elecciones de medio mandato son críticas, ya que se eligen 35 escaños en el Senado y los 435 de la Cámara de Representantes, además de otras posiciones estatales. La encuesta revela que solo un 38% de los votantes aprueba la gestión de Trump en estos estados, lo que contrasta con su victoria en las presidenciales de 2024, donde obtuvo un amplio margen en cinco de ellos. Este descontento se relaciona con problemas económicos como el alto costo de la vida, la inflación de alimentos y combustibles, y la reciente guerra en Irán.
El modelo de pronósticos Decision Desk HQ estima que los demócratas tienen un 84% de probabilidad de controlar la Cámara de Representantes, un aumento de cinco puntos respecto a semanas anteriores; por su parte, se mencionaron un 64% de posibilidades para que el Partido Demócrata recupere la mayoría en el Senado. Sin embargo, los analistas advierten que los resultados finales se conocerán tras el voto porque la participación de votantes republicanos en las encuestas de intención de voto ha sido históricamente baja, lo que podría alterar las proyecciones.
Además, la situación de Trump dentro de su partido se ha visto afectada por el creciente descontento entre sus bases. Estrategias de campaña, históricamente agresivas, se han revertido a una postura defensiva. Este clima de deterioro de su capital político podría tener una repercusión importante no solo en las elecciones, sino también en el futuro del Partido Republicano y el mismo legado de Trump.
Con más de 54,8 millones de estadounidenses ya habiendo votado anticipadamente, esta elección destaca por ser una de las más caras en la historia de EE.UU. La expectativa y el desenlace del 3 de noviembre marcan un punto de inflexión que podría reconfigurar el panorama político estadounidense.
Según los sondeos de The New York Times y el instituto Siena, los republicanos están perdiendo terreno en clave contiendas del Senado en estados como Míchigan, Texas, Maine, Ohio, Kansas y Alaska. Los demócratas intentan retener su escaño en Míchigan mientras buscan arrebatar otros seis estados de manos republicanas. Notablemente, una victoria en Texas, el cual no ha visto a los demócratas ganar un escaño al Senado desde 1988, y en Kansas, donde no han triunfado desde 1932, marcaría hitos importantes.
Las elecciones de medio mandato son críticas, ya que se eligen 35 escaños en el Senado y los 435 de la Cámara de Representantes, además de otras posiciones estatales. La encuesta revela que solo un 38% de los votantes aprueba la gestión de Trump en estos estados, lo que contrasta con su victoria en las presidenciales de 2024, donde obtuvo un amplio margen en cinco de ellos. Este descontento se relaciona con problemas económicos como el alto costo de la vida, la inflación de alimentos y combustibles, y la reciente guerra en Irán.
El modelo de pronósticos Decision Desk HQ estima que los demócratas tienen un 84% de probabilidad de controlar la Cámara de Representantes, un aumento de cinco puntos respecto a semanas anteriores; por su parte, se mencionaron un 64% de posibilidades para que el Partido Demócrata recupere la mayoría en el Senado. Sin embargo, los analistas advierten que los resultados finales se conocerán tras el voto porque la participación de votantes republicanos en las encuestas de intención de voto ha sido históricamente baja, lo que podría alterar las proyecciones.
Además, la situación de Trump dentro de su partido se ha visto afectada por el creciente descontento entre sus bases. Estrategias de campaña, históricamente agresivas, se han revertido a una postura defensiva. Este clima de deterioro de su capital político podría tener una repercusión importante no solo en las elecciones, sino también en el futuro del Partido Republicano y el mismo legado de Trump.
Con más de 54,8 millones de estadounidenses ya habiendo votado anticipadamente, esta elección destaca por ser una de las más caras en la historia de EE.UU. La expectativa y el desenlace del 3 de noviembre marcan un punto de inflexión que podría reconfigurar el panorama político estadounidense.