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La Veronal presenta 'La mort i la primavera', una danza hipnótica inspirada en la obra de Mercè Rodoreda en Madrid
El Centro Danza Matadero se convierte en un bosque donde la danza conecta el pasado y el presente a través de un viaje artístico único.
Publicado: 27 de enero de 2026, 12:30
El Centro Danza Matadero de Madrid ha inaugurado el año 2026 con un espectáculo que promete dejar huella: 'La mort i la primavera', obra del coreógrafo Marcos Morau y la compañía La Veronal. Inspirada en la intensa y compleja novela de Mercè Rodoreda, esta pieza transforma la Nave 11 en un auténtico bosque escénico, entrelazando danza y literatura para ofrecer al público una experiencia inmersiva.
Desde el primer acto, el espacio se convierte en un paisaje vivo donde la arquitectura industrial se transforma, creando un ambiente donde tiempo y luz juegan un papel fundamental. Morau utiliza este escenario no solo como telón de fondo, sino como un participante activo en la narrativa de la obra, reflejando la dualidad de la vida y la muerte, un tema central en la obra de Rodoreda. La obra es una alegoría del ciclo de la vida, donde la muerte es parte esencial del proceso creativo, y los bailarines se convierten en un lenguaje en sí mismos.
Maria Arnal, quien ha creado la música original, aporta una dimensión sonora que envuelve la escena. Su música integra movimientos de los bailarines, creando un flujo continuo de sensaciones. La fusión entre danza y literatura invita a la reflexión sobre la existencia misma, marcando una adaptación que va más allá de simplemente interpretar una novela, desafiando las convenciones del teatro tradicional y reafirmando el papel del Centro Danza Matadero como epicentro de la innovación artística.
Desde el primer acto, el espacio se convierte en un paisaje vivo donde la arquitectura industrial se transforma, creando un ambiente donde tiempo y luz juegan un papel fundamental. Morau utiliza este escenario no solo como telón de fondo, sino como un participante activo en la narrativa de la obra, reflejando la dualidad de la vida y la muerte, un tema central en la obra de Rodoreda. La obra es una alegoría del ciclo de la vida, donde la muerte es parte esencial del proceso creativo, y los bailarines se convierten en un lenguaje en sí mismos.
Maria Arnal, quien ha creado la música original, aporta una dimensión sonora que envuelve la escena. Su música integra movimientos de los bailarines, creando un flujo continuo de sensaciones. La fusión entre danza y literatura invita a la reflexión sobre la existencia misma, marcando una adaptación que va más allá de simplemente interpretar una novela, desafiando las convenciones del teatro tradicional y reafirmando el papel del Centro Danza Matadero como epicentro de la innovación artística.