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La Universitat de Barcelona investiga al catedrático Ramón Flecha por múltiples denuncias de abuso sexual y manipulación durante 30 años
La universidad ha decidido llevar el caso a la Fiscalía tras recibir alegaciones de abusos y coerción en el grupo CREA
Publicado: 24 de diciembre de 2025, 01:33
La Universitat de Barcelona (UB) ha decidido remitir el caso del catedrático Ramón Flecha a la Fiscalía después de recibir denuncias de abuso sexual y manipulación a lo largo de más de tres décadas. Estas denuncias, presentadas por al menos 16 mujeres, han revelado un presunto patrón de comportamiento coercitivo en el grupo de investigación CREA que Flecha lideró. La universidad ha confirmado su compromiso de creer y proteger a las denunciantes, así como la creación de una comisión de expertos para examinar las alegaciones.
Además, la UB ha tomado medidas administrativas como la suspensión de la condición de emérito de Flecha y la apertura de expedientes disciplinarios contra otros docentes relacionados con el grupo CREA. Las denuncias abarcan desde coerción emocional y psicológica hasta maltrato, destacando la desigualdad de poder en las interacciones entre Flecha y las denuncias. La comunidad universitaria demanda una investigación exhaustiva y transparente, con muchos colectivos exigiendo acciones decisivas para abordar el acoso y abuso en el ámbito académico.
El caso está marcando un punto de inflexión en la lucha contra el acoso en las instituciones educativas, y recientemente se han conocido nuevos casos en las instituciones, lo que lleva a los medios a vincular el caso de Flecha con diversos incidentes de abuso en la academia. Las respuestas de la UB y el seguimiento del caso por las autoridades son necesarias para asegurar justicia y cambios significativos en la cultura institucional. En este contexto, ha salido a la luz un caso en Granada donde un sacerdote también está siendo investigado por agresión sexual y amenazas, lo que pone de relieve la urgencia de enfrentar tales situaciones en diferentes ámbitos educativos y religiosos.
Además, la UB ha tomado medidas administrativas como la suspensión de la condición de emérito de Flecha y la apertura de expedientes disciplinarios contra otros docentes relacionados con el grupo CREA. Las denuncias abarcan desde coerción emocional y psicológica hasta maltrato, destacando la desigualdad de poder en las interacciones entre Flecha y las denuncias. La comunidad universitaria demanda una investigación exhaustiva y transparente, con muchos colectivos exigiendo acciones decisivas para abordar el acoso y abuso en el ámbito académico.
El caso está marcando un punto de inflexión en la lucha contra el acoso en las instituciones educativas, y recientemente se han conocido nuevos casos en las instituciones, lo que lleva a los medios a vincular el caso de Flecha con diversos incidentes de abuso en la academia. Las respuestas de la UB y el seguimiento del caso por las autoridades son necesarias para asegurar justicia y cambios significativos en la cultura institucional. En este contexto, ha salido a la luz un caso en Granada donde un sacerdote también está siendo investigado por agresión sexual y amenazas, lo que pone de relieve la urgencia de enfrentar tales situaciones en diferentes ámbitos educativos y religiosos.