Progresista 30%Conservador 70%
La Unión Europea avanza hacia la eliminación de las importaciones de gas ruso en un contexto de crisis energética
La aprobación de una ley que prohíbe el gas ruso a partir de 2027 marca un cambio definitivo en la política energética de la UE.
Publicado: 27 de enero de 2026, 11:05
En un contexto de creciente tensión en Europa debido a la guerra en Ucrania, la Unión Europea ha dado un paso significativo hacia la independencia energética al aprobar una ley que prohíbe las importaciones de gas ruso a partir de octubre de 2027. Esta medida, anunciada recientemente, es parte de un esfuerzo más amplio por diversificar las fuentes de energía y reducir la dependencia de un proveedor que antes suministraba más del 40% del gas consumido en la región.
Dan Jørgensen, Comisario de Energía de la UE, ha manifestado que es crucial para el bloque dejar de depender de un suministro tan volátil y potencialmente dañino para su estabilidad. La nueva normativa establece que la CE dejará de importar gas natural licuado ruso a finales de 2026 y dará un ultimátum a la compra de gas por gasoducto para el 30 de septiembre de 2027. Sin embargo, hay una opción para extender este plazo hasta el 1 de noviembre de 2027 si algún estado miembro enfrenta dificultades críticas en su abastecimiento.
La votación para aprobar esta legislación se llevó a cabo en Bruselas y contó con el apoyo de la mayoría de los ministros de los Estados miembro, aunque algunos, como Hungría y Eslovaquia, se opusieron abiertamente y anunciaron que planean recurrir la decisión ante los tribunales europeos. Este desacuerdo revela las divisiones internas de la UE en torno a su política energética, particularmente en naciones que dependen en gran medida del gas ruso.
Dan Jørgensen, Comisario de Energía de la UE, ha manifestado que es crucial para el bloque dejar de depender de un suministro tan volátil y potencialmente dañino para su estabilidad. La nueva normativa establece que la CE dejará de importar gas natural licuado ruso a finales de 2026 y dará un ultimátum a la compra de gas por gasoducto para el 30 de septiembre de 2027. Sin embargo, hay una opción para extender este plazo hasta el 1 de noviembre de 2027 si algún estado miembro enfrenta dificultades críticas en su abastecimiento.
La votación para aprobar esta legislación se llevó a cabo en Bruselas y contó con el apoyo de la mayoría de los ministros de los Estados miembro, aunque algunos, como Hungría y Eslovaquia, se opusieron abiertamente y anunciaron que planean recurrir la decisión ante los tribunales europeos. Este desacuerdo revela las divisiones internas de la UE en torno a su política energética, particularmente en naciones que dependen en gran medida del gas ruso.