Progresista 84.62%Conservador 15.38%
La UE y España llegan a un acuerdo para mantener 143 días de pesca en el Mediterráneo en 2026 tras difíciles negociaciones
El pacto evita un recorte drástico propuesto por Bruselas y reconoce los esfuerzos de sostenibilidad del sector pesquero.
Publicado: 13 de diciembre de 2025, 21:50
Tras intensas negociaciones, los ministros de Pesca de la Unión Europea han alcanzado un acuerdo que permitirá a los pescadores españoles en el Mediterráneo faenar 143 días durante 2026, manteniendo el mismo número que en 2025. Este acuerdo fue logrado después de que la Comisión Europea propusiera inicialmente una reducción drástica de las jornadas de pesca, pasando de 27 días en 2025 a solo 9,7 días en 2026, lo que representa un recorte del 65%.
El ministro español de Agricultura, Luis Planas, consideró el acuerdo un "éxito evidente" que permitirá a la flota española operar sin necesidad de medidas compensatorias adicionales, ya que las existentes desde el año anterior serán suficientes para lograr estas 143 jornadas de pesca. Este acuerdo es el resultado de dos días de negociaciones difíciles, donde se buscó un equilibrio entre la sostenibilidad de los recursos pesqueros y la viabilidad económica del sector.
El acuerdo también reconoce los esfuerzos de sostenibilidad implementados por los pescadores, que han adoptado medidas de selectividad y conservación, y aunque se mantendrán restricciones en áreas específicas para proteger ciertas especies, el ministro Planas ha asegurado que no se aplicarán nuevas medidas selectivas adicionales.
Las regulaciones para especies como la caballa y el abadejo han continuado generando preocupación en el sector pesquero, que considera el acuerdo un éxito parcial en medio de la adversidad. En este contexto, España hizo un frente común con Francia e Italia durante las negociaciones, lo que facilitó la presión sobre Bruselas para evitar reducciones drásticas en las jornadas de pesca.
Además, se han establecido medidas específicas como el cierre permanente de la actividad pesquera con arrastreros de gamba roja en aguas a profundidades inferiores a 600 metros y un veto a la pesca de arrastre a profundidades inferiores a 800 metros. En cuanto a los límites de captura para el Atlántico, se apunta a una reducción en los de lenguado, jurel, abadejo o rape, y un incremento para especies como el gallo o la cigala. Luis Planas destacó que este esfuerzo es crucial no solo para el bienestar del sector pesquero español, sino también para la sostenibilidad de los caladeros a largo plazo.
El ministro español de Agricultura, Luis Planas, consideró el acuerdo un "éxito evidente" que permitirá a la flota española operar sin necesidad de medidas compensatorias adicionales, ya que las existentes desde el año anterior serán suficientes para lograr estas 143 jornadas de pesca. Este acuerdo es el resultado de dos días de negociaciones difíciles, donde se buscó un equilibrio entre la sostenibilidad de los recursos pesqueros y la viabilidad económica del sector.
El acuerdo también reconoce los esfuerzos de sostenibilidad implementados por los pescadores, que han adoptado medidas de selectividad y conservación, y aunque se mantendrán restricciones en áreas específicas para proteger ciertas especies, el ministro Planas ha asegurado que no se aplicarán nuevas medidas selectivas adicionales.
Las regulaciones para especies como la caballa y el abadejo han continuado generando preocupación en el sector pesquero, que considera el acuerdo un éxito parcial en medio de la adversidad. En este contexto, España hizo un frente común con Francia e Italia durante las negociaciones, lo que facilitó la presión sobre Bruselas para evitar reducciones drásticas en las jornadas de pesca.
Además, se han establecido medidas específicas como el cierre permanente de la actividad pesquera con arrastreros de gamba roja en aguas a profundidades inferiores a 600 metros y un veto a la pesca de arrastre a profundidades inferiores a 800 metros. En cuanto a los límites de captura para el Atlántico, se apunta a una reducción en los de lenguado, jurel, abadejo o rape, y un incremento para especies como el gallo o la cigala. Luis Planas destacó que este esfuerzo es crucial no solo para el bienestar del sector pesquero español, sino también para la sostenibilidad de los caladeros a largo plazo.