Progresista 57.4%Conservador 42.6%
La reestructuración de Talgo culmina con la entrada de la SEPI y Sidenor tras dos años de negociaciones intensas.
Este acuerdo permitirá a la compañía ferroviaria recuperar estabilidad financiera y una nueva dirección con el apoyo del Gobierno Vasco.
Publicado: 9 de enero de 2026, 21:12
La reestructuración de Talgo ha culminado con la firma de un acuerdo que implica la entrada del consorcio liderado por Sidenor y la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) en el capital de la compañía ferroviaria. Este acuerdo representa un paso decisivo para la viabilidad futura de la empresa tras casi dos años de negociaciones marcadas por la incertidumbre y desafíos financieros. La SEPI controlará el 7,8% del capital de Talgo, mientras que Sidenor adquirirá un 29,76%, siendo este último un porcentaje diluido tras una ampliación de capital.
Durante una junta extraordinaria de accionistas, se aprobó un aumento de capital de 45 millones de euros y un nuevo esquema de financiación de 1.250 millones de euros, relacionado con la emisión de bonos convertibles que permitirán la entrada de nuevas aportaciones. La operación también incluye el rescate del fondo británico Trilantic, que había complicado la situación financiera de Talgo y había afectado su actividad ordinaria y competitividad.
El presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga, se convierte en una figura clave en esta nueva etapa. Se ha propuesto a Juan Antonio Sánchez Corchero, presidente de la patronal alavesa SEA, como nuevo consejero dominical, consolidando el control del Gobierno Vasco en la dirección de Talgo. La reestructuración incluye la reducción del consejo de administración y la incorporación de nuevos consejeros, y se espera que Jainaga asuma o designe la presidencia de la compañía en un nuevo consejo que contará con una representación significativa del sector público. La firma de este acuerdo se considera un hito crucial, con la expectativa de retorno de la sede social al País Vasco, simbolizando un renacimiento corporativo y el fortalecimiento de la colaboración entre el sector público y privado en la economía vasca.
Durante una junta extraordinaria de accionistas, se aprobó un aumento de capital de 45 millones de euros y un nuevo esquema de financiación de 1.250 millones de euros, relacionado con la emisión de bonos convertibles que permitirán la entrada de nuevas aportaciones. La operación también incluye el rescate del fondo británico Trilantic, que había complicado la situación financiera de Talgo y había afectado su actividad ordinaria y competitividad.
El presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga, se convierte en una figura clave en esta nueva etapa. Se ha propuesto a Juan Antonio Sánchez Corchero, presidente de la patronal alavesa SEA, como nuevo consejero dominical, consolidando el control del Gobierno Vasco en la dirección de Talgo. La reestructuración incluye la reducción del consejo de administración y la incorporación de nuevos consejeros, y se espera que Jainaga asuma o designe la presidencia de la compañía en un nuevo consejo que contará con una representación significativa del sector público. La firma de este acuerdo se considera un hito crucial, con la expectativa de retorno de la sede social al País Vasco, simbolizando un renacimiento corporativo y el fortalecimiento de la colaboración entre el sector público y privado en la economía vasca.