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La rave ilegal del embalse del Cenajo concluye tras una semana de celebraciones con miles de asistentes y vigilancia policiaca
La fiesta que reunió a participantes de toda Europa finaliza sin incidentes, aunque deja un impacto considerable en la zona.
Publicado: 9 de enero de 2026, 21:34
La rave ilegal organizada por la 'Big Fucking Party' en el embalse del Cenajo, en el municipio de Férez, Albacete, ha llegado a su fin después de siete días de música ininterrumpida que comienza con la celebración de Nochevieja. Desde el 31 de diciembre, miles de asistentes procedentes de diversos puntos de Europa se congregaron en el entorno del embalse, creando una de las mayores festividades de este tipo en España en los últimos años.
A medida que los días avanzaban, la celebración fue vigilada de cerca por un dispositivo de seguridad compuesto por más de 300 agentes de la Guardia Civil, quienes se encargaron de controlar la situación en un terreno que presentaba riesgos de inundación y era de difícil acceso. Aunque se produjo un primer intento de disolución en la noche del 30 de diciembre, los participantes lograron reinstalarse en el embalse el 31, dando inicio a su fiesta.
Durante la celebración, el tráfico en la carretera AB-408 se vio gravemente afectado debido al estacionamiento irregular de los vehículos, generando congestión en la zona. Aunque la asistencia pasó de 3.500 personas al inicio a unas 1.200 hacia el final, el alcalde de Férez, Francisco Javier Jaime, señaló que la rave no causó problemas en el municipio. Con la música cesando el 6 de enero, los últimos rezagados comenzaron su desalojo bajo el control de la Guardia Civil, mientras que el Ayuntamiento evaluaba el estado del entorno afectado y la necesidad de medidas de limpieza o restauración.
A medida que los días avanzaban, la celebración fue vigilada de cerca por un dispositivo de seguridad compuesto por más de 300 agentes de la Guardia Civil, quienes se encargaron de controlar la situación en un terreno que presentaba riesgos de inundación y era de difícil acceso. Aunque se produjo un primer intento de disolución en la noche del 30 de diciembre, los participantes lograron reinstalarse en el embalse el 31, dando inicio a su fiesta.
Durante la celebración, el tráfico en la carretera AB-408 se vio gravemente afectado debido al estacionamiento irregular de los vehículos, generando congestión en la zona. Aunque la asistencia pasó de 3.500 personas al inicio a unas 1.200 hacia el final, el alcalde de Férez, Francisco Javier Jaime, señaló que la rave no causó problemas en el municipio. Con la música cesando el 6 de enero, los últimos rezagados comenzaron su desalojo bajo el control de la Guardia Civil, mientras que el Ayuntamiento evaluaba el estado del entorno afectado y la necesidad de medidas de limpieza o restauración.