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La producción de biometano en Europa crece y enfrenta controversias locales como la de Lleida
A medida que se incrementan las inversiones y plantas de biometano, surgen conflictos judiciales en proyectos locales como en Lleida.
Publicado: 29 de diciembre de 2025, 11:36
La producción de biogás y biometano en Europa está experimentando un crecimiento significativo, con 25 países sumándose a esta tendencia y más de 1.680 plantas operativas. En 2024, se reportará una producción de 22.000 millones de metros cúbicos de biogás y biometano, representando aproximadamente el 6% de la demanda total de gas natural de la Unión Europea. Este impulso proviene de inversiones privadas que superan los 28.400 millones de euros hasta 2030, con España destacándose como receptora clave de estos fondos.
Sin embargo, este crecimiento enfrenta controversias locales, como la de Lleida, donde varios ayuntamientos han llevado a los tribunales la aprobación de una macroplanta de biogás, citando irregularidades en su planificación y preocupaciones medioambientales. Varios ayuntamientos, junto con plataformas y vecinos, han presentado recursos contencioso-administrativos para frenar la aprobación del Plan Especial Urbanístico Autónomo (PEUA) de La Sentiu Bioenergy SL, argumentando que el proyecto representa una amenaza para el territorio y la salud pública. Los opositores del proyecto consideran que la macroplanta intensificaría la presión sobre el modelo rural, especialmente con la proximidad a una explotación ganadera, ignorando las distancias de bioseguridad necesarias. El Comité de Defensa del Territorio de Lleida ha solicitado una revisión exhaustiva de los estudios de impacto ambiental, argumentando que la instalación, aunque presentada como solución sostenible, podría intensificar la presión sobre el modelo rural existente. Denuncian que carece de una adecuada evaluación ambiental.
A pesar de estas tensiones, las proyecciones para la industria de biometano son optimistas, con la capacidad de producción que podría alcanzar hasta 111.000 millones de metros cúbicos para 2040. Recientemente, la Comisión Europea también ha expresado su compromiso con el biometano, considerando su papel fundamental en la transición energética y su alineación con los objetivos de descarbonización y seguridad energética de Europa. Además, la producción de biometano en España está en aumento, con la expectativa de que el país finalice 2025 con 22 plantas operativas, aportando un total de 410 GWh de biometano, que representa aún solo el 0,12% de la demanda nacional de gas natural. En medio de este crecimiento, la discusión sobre la regulación y marcos políticos necesarios para fomentar un desarrollo sostenible es clave entre inversores y defensores del biometano, que buscan un enfoque más claro para avanzar hacia los objetivos de descarbonización y seguridad energética de Europa.
Sin embargo, este crecimiento enfrenta controversias locales, como la de Lleida, donde varios ayuntamientos han llevado a los tribunales la aprobación de una macroplanta de biogás, citando irregularidades en su planificación y preocupaciones medioambientales. Varios ayuntamientos, junto con plataformas y vecinos, han presentado recursos contencioso-administrativos para frenar la aprobación del Plan Especial Urbanístico Autónomo (PEUA) de La Sentiu Bioenergy SL, argumentando que el proyecto representa una amenaza para el territorio y la salud pública. Los opositores del proyecto consideran que la macroplanta intensificaría la presión sobre el modelo rural, especialmente con la proximidad a una explotación ganadera, ignorando las distancias de bioseguridad necesarias. El Comité de Defensa del Territorio de Lleida ha solicitado una revisión exhaustiva de los estudios de impacto ambiental, argumentando que la instalación, aunque presentada como solución sostenible, podría intensificar la presión sobre el modelo rural existente. Denuncian que carece de una adecuada evaluación ambiental.
A pesar de estas tensiones, las proyecciones para la industria de biometano son optimistas, con la capacidad de producción que podría alcanzar hasta 111.000 millones de metros cúbicos para 2040. Recientemente, la Comisión Europea también ha expresado su compromiso con el biometano, considerando su papel fundamental en la transición energética y su alineación con los objetivos de descarbonización y seguridad energética de Europa. Además, la producción de biometano en España está en aumento, con la expectativa de que el país finalice 2025 con 22 plantas operativas, aportando un total de 410 GWh de biometano, que representa aún solo el 0,12% de la demanda nacional de gas natural. En medio de este crecimiento, la discusión sobre la regulación y marcos políticos necesarios para fomentar un desarrollo sostenible es clave entre inversores y defensores del biometano, que buscan un enfoque más claro para avanzar hacia los objetivos de descarbonización y seguridad energética de Europa.