Progresista 41.7%Conservador 58.3%
La politización del aire acondicionado en Francia ante la ola de calor: diferencias entre partidos y la falta de infraestructura adecuada
El debate sobre el aire acondicionado en Francia se intensifica en medio de temperaturas récord y la inadecuación de la infraestructura para enfrentarlas.
Publicado: 15 de agosto de 2025, 19:01
Francia se encuentra inmersa en un acalorado debate político sobre el aire acondicionado, impulsado por la actual ola de calor que ha disparado las temperaturas por encima de los 40 grados Celsius. Este fenómeno ha puesto en evidencia la inadecuación de la infraestructura del país para hacer frente a estos extremos, donde solo un 25% de los hogares cuenta con aire acondicionado, y solo un 7% de edificios públicos como hospitales y escuelas están equipados con estos sistemas.
Marine Le Pen, líder del partido Agrupación Nacional, ha propuesto un 'gran plan de climatización' nacional ante la necesidad urgente de mejorar la preparación frente a futuras olas de calor, argumentando que la falta de instalaciones pone en riesgo a los ciudadanos más vulnerables. Por su parte, la izquierda se opone a la generalización del aire acondicionado debido a preocupaciones medioambientales, defendiendo soluciones más sostenibles como el aislamiento de edificios y la creación de zonas verdes.
Las encuestas indican que el 75% de la población francesa se muestra reacia a adoptar sistemas de climatización, citando el costo energético y la huella ambiental. La reciente ola de calor ha evidenciado la falta de preparación de Francia para estos episodios extremos, intensificando un debate que abarca no solo la política, sino también la salud y el bienestar de la población.
Marine Le Pen, líder del partido Agrupación Nacional, ha propuesto un 'gran plan de climatización' nacional ante la necesidad urgente de mejorar la preparación frente a futuras olas de calor, argumentando que la falta de instalaciones pone en riesgo a los ciudadanos más vulnerables. Por su parte, la izquierda se opone a la generalización del aire acondicionado debido a preocupaciones medioambientales, defendiendo soluciones más sostenibles como el aislamiento de edificios y la creación de zonas verdes.
Las encuestas indican que el 75% de la población francesa se muestra reacia a adoptar sistemas de climatización, citando el costo energético y la huella ambiental. La reciente ola de calor ha evidenciado la falta de preparación de Francia para estos episodios extremos, intensificando un debate que abarca no solo la política, sino también la salud y el bienestar de la población.