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La política francesa critica unánimemente la intervención de Estados Unidos en Venezuela, abogando por la soberanía del país
Desde la extrema derecha hasta la izquierda, los partidos franceses cuestionan el uso de la fuerza y defienden el derecho internacional.
Publicado: 3 de enero de 2026, 23:52
La reciente intervención militar de Estados Unidos en Venezuela ha provocado un rechazo unánime en la política francesa, donde diversas fuerzas políticas enfatizan la necesidad de respetar la soberanía del país y el derecho internacional. La Agrupación Nacional, liderada por Marine Le Pen, criticó la intervención y destacó que la soberanía de los Estados no es negociable, sorprendiendo a muchos con su postura crítica hacia la política de Donald Trump.
Asimismo, Jordan Bardella, presidente del RN, reafirmó que el derrocamiento de un gobierno por la fuerza es inaceptable y propuso que la solución a la crisis venezolana debe provenir del pueblo mismo. Desde la izquierda, Jean-Luc Mélenchon también condenó la intervención, argumentando que esta violenta acción viola la soberanía venezolana y no puede reemplazar los procesos democráticos legítimos. Esta controversia evidencia un raro consenso entre diferentes partidos políticos en Francia en defensa de los principios de soberanía y derecho internacional, mientras el presidente Macron observa cauteloso.
El ministro de exteriores, Jean-Noël Barrot, hizo eco de las críticas, subrayando que ninguna solución política debe imponerse desde fuera y que la intervención militar podría amenazar la estabilidad internacional. Además, la situación revela cómo crisis internacionales pueden unir a rivales políticos en torno a principios comunes, algo que contrasta con la polarización típica en otras circunstancias.
Asimismo, Jordan Bardella, presidente del RN, reafirmó que el derrocamiento de un gobierno por la fuerza es inaceptable y propuso que la solución a la crisis venezolana debe provenir del pueblo mismo. Desde la izquierda, Jean-Luc Mélenchon también condenó la intervención, argumentando que esta violenta acción viola la soberanía venezolana y no puede reemplazar los procesos democráticos legítimos. Esta controversia evidencia un raro consenso entre diferentes partidos políticos en Francia en defensa de los principios de soberanía y derecho internacional, mientras el presidente Macron observa cauteloso.
El ministro de exteriores, Jean-Noël Barrot, hizo eco de las críticas, subrayando que ninguna solución política debe imponerse desde fuera y que la intervención militar podría amenazar la estabilidad internacional. Además, la situación revela cómo crisis internacionales pueden unir a rivales políticos en torno a principios comunes, algo que contrasta con la polarización típica en otras circunstancias.