Progresista 73.6%Conservador 26.4%
La polémica en torno a 'Ícaro: la semana en llamas' lleva a actos de vandalismo en la sede de Filmin en Barcelona
Filmin defiende su inclusión en el catálogo del documental pese a las críticas, mientras su sede es vandalizada
Publicado: 20 de enero de 2026, 22:35
En los últimos días, se ha desatado una intensa controversia en torno al documental "Ícaro: la semana en llamas", disponible en la plataforma de streaming Filmin desde el 9 de enero. Este documental, que se centra en las vivencias de los agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) durante las protestas en Barcelona en 2019, ha generado críticas y protestas entre diversos sectores de la sociedad catalana.
El director editorial de Filmin, Jaume Ripoll, ha expresado su tristeza y preocupación tras el vandalismo ocurrido en la sede de la plataforma, donde aparecieron pintadas acusándolo de ser "colaboracionistas con la represión española". Ripoll ha declarado que su decisión de incluir "Ícaro" en su catálogo ha provocado una campaña de boicot en redes sociales. En un comunicado, Filmin defendió la pluralidad de su catálogo, asegurando que programar una película no implica compartir su enfoque y que no censuran por ideología. Además, destacaron su compromiso con el cine como herramienta para entender y debatir.
La controversia ha aumentado especialmente tras que Macarena Olona, exlíder de Vox, elogiara el documental en Twitter, lo que generó apoyo y rechazo en redes y medios. La acción vandálica en la sede de Filmin refleja las profundas divisiones políticas en la sociedad, exacerbadas por obras como "Ícaro". EL nacionalismo radical se ha manifestado a través del grupo activista Nosaltres Sols!, que reivindicó las pintadas y criticó la supuesta "victimización" de las fuerzas policiales. Aunque Filmin reconoce la herida abierta que suponen los hechos de octubre de 2019, han decidido mantener el documental, que estará disponible hasta el próximo 31 de enero.
Filmin, que hasta ahora había estado relativamente fuera del radar mediático, se ha encontrado en el centro de una tormenta social tras las reacciones al documental, lo que ha llevado a algunos usuarios a cancelar sus suscripciones, aunque la compañía no ha proporcionado cifras sobre la pérdida de abonados. La situación ha puesto de relieve el desafío que enfrenta la plataforma al intentar equilibrar la diversidad de voces en su contenido mientras navega por un paisaje político polarizado.
El director editorial de Filmin, Jaume Ripoll, ha expresado su tristeza y preocupación tras el vandalismo ocurrido en la sede de la plataforma, donde aparecieron pintadas acusándolo de ser "colaboracionistas con la represión española". Ripoll ha declarado que su decisión de incluir "Ícaro" en su catálogo ha provocado una campaña de boicot en redes sociales. En un comunicado, Filmin defendió la pluralidad de su catálogo, asegurando que programar una película no implica compartir su enfoque y que no censuran por ideología. Además, destacaron su compromiso con el cine como herramienta para entender y debatir.
La controversia ha aumentado especialmente tras que Macarena Olona, exlíder de Vox, elogiara el documental en Twitter, lo que generó apoyo y rechazo en redes y medios. La acción vandálica en la sede de Filmin refleja las profundas divisiones políticas en la sociedad, exacerbadas por obras como "Ícaro". EL nacionalismo radical se ha manifestado a través del grupo activista Nosaltres Sols!, que reivindicó las pintadas y criticó la supuesta "victimización" de las fuerzas policiales. Aunque Filmin reconoce la herida abierta que suponen los hechos de octubre de 2019, han decidido mantener el documental, que estará disponible hasta el próximo 31 de enero.
Filmin, que hasta ahora había estado relativamente fuera del radar mediático, se ha encontrado en el centro de una tormenta social tras las reacciones al documental, lo que ha llevado a algunos usuarios a cancelar sus suscripciones, aunque la compañía no ha proporcionado cifras sobre la pérdida de abonados. La situación ha puesto de relieve el desafío que enfrenta la plataforma al intentar equilibrar la diversidad de voces en su contenido mientras navega por un paisaje político polarizado.