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Yoani Sánchez denuncia detenciones y deportaciones de cubanos sin residencia habanera
La periodista relató que en el calabozo encontró a personas arrestadas por no tener registrada una dirección en La Habana y deportadas a sus provincias.
Publicado: 6 de noviembre de 2026, 07:48 · actualizado: 6 de noviembre de 2026, 16:22
La periodista cubana Yoani Sánchez, directora del medio digital independiente 14ymedio, fue liberada en La Habana tras permanecer nueve horas detenida este jueves. Al regresar a casa, agradeció en redes sociales la solidaridad y la difusión del arresto, y vinculó ese apoyo con su liberación. Este viernes 6 de noviembre publicó un video en el que relató lo que vio en el calabozo y denunció la situación de otros detenidos. Afirmó que tiene el deber de hacer públicas sus historias y que seguirá informando pese a la detención.
Sánchez había salido de su vivienda, en el barrio de Nuevo Vedado, para ir al mercado. Según el relato de su medio, tenía previsto volver pronto y salió alrededor de las 9:30. Diez minutos después consiguió enviar a sus colegas un mensaje de cuatro palabras para alertarlos. La redacción perdió el contacto con ella desde entonces. Su esposo, el periodista Reinaldo Escobar, informó del arresto en Facebook y señaló después que había sido liberada por la Seguridad del Estado.
Una persona que presenció la detención, citada por el periodista Mario J. Pentón en redes sociales, relató que los agentes empujaron a Sánchez dentro de una patrulla mientras ella gritaba que la estaban secuestrando. El arresto se produjo en la calle Estancia, junto al estacionamiento del Ministerio de Agricultura, en el municipio habanero de Plaza de la Revolución. Escobar se encontraba en Madrid cuando ocurrió, junto a su hija Luz Escobar, periodista cubana exiliada en España desde 2022.
En su relato del viernes, Sánchez dijo que tres hombres sin identificar se abalanzaron sobre ella cuando salía de su casa. También afirmó que pidió presentar una denuncia por secuestro contra quienes la interceptaron, pero que, según ella, no se presentó. Según su testimonio, observó en la estación policial la «absoluta sumisión» de los agentes uniformados ante los miembros de la Seguridad del Estado vestidos de civil.
Sobre el cargo que le imputaron, ABC informó que 14ymedio señaló que fue acusada de «atentado contra el orden institucional», mientras que Sánchez dijo en su video que le atribuyeron «propaganda contra el orden constitucional». La periodista explicó que relacionó la acusación con su trabajo, incluido el podcast Cafecito Informativo, la dirección de 14ymedio y las cápsulas callejeras que realiza bajo el seudónimo de Andarina Sánchez.
Sánchez contó que en el calabozo de la cuarta estación policial encontró a numerosos cubanos detenidos por su situación de residencia, y afirmó que la mayoría no estaba allí por delitos. Según su relato, los agentes detienen en distintos barrios de La Habana a personas que no tienen registrada una dirección capitalina en su documento de identidad; las llaman «ilegales» y las devuelven por la fuerza a sus provincias de origen. La periodista dijo que oyó repetidamente las palabras «ilegales» y «deportación» y describió el procedimiento como una forma de discriminación por origen provincial.
El Decreto-Ley 217, vigente desde 1997, exige autorización administrativa previa para fijar residencia en La Habana. Quienes carecen de ella pueden recibir multas y ser devueltos a su provincia aunque sean ciudadanos cubanos. Sánchez también describió casos de personas deportadas pese a haber dejado a sus hijos al cuidado de terceros y de arrestos a quienes estaban en un municipio distinto del que consta en su documento de identidad.
La periodista mencionó además un operativo del Ministerio del Interior en San Miguel del Padrón, realizado días antes, en el que fueron detenidas 71 personas. Según consignó el diario oficialista Tribuna de La Habana, las autoridades describieron a varias como «indocumentadas e ilegales en la capital con conducta desajustada». Human Rights Watch ha documentado unas 20.000 expulsiones forzosas de personas de La Habana bajo esa norma. Sánchez sostuvo que la práctica continúa y afecta con mayor dureza a migrantes internos procedentes del oriente del país. El video que difundió acumulaba casi 5.000 reproducciones en menos de una hora, según InfoBae.
La detención se suma a otros episodios sufridos por Sánchez este año. En enero, agentes la interceptaron cuando se dirigía a una recepción en la residencia del jefe de misión de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer, y la acompañaron de vuelta a su domicilio, donde le prohibieron salir. En marzo, un agente vestido de civil le impidió abandonar su edificio sin identificarse ni mostrar una orden legal. En septiembre, fue retenida en su casa junto a Escobar y otros activistas para impedir que asistiera a un acto en la embajada estadounidense. La periodista llevaba meses documentando apagones, protestas vecinales y problemas de abastecimiento de agua y electricidad.
El mismo jueves también fueron detenidas Berta Soler, líder de las Damas de Blanco, y María Cristina Labrada, integrante del colectivo. Ambas fueron interceptadas cuando salían de sus domicilios. Soler, de 63 años, ha sufrido detenciones breves y confinamiento domiciliario por su activismo; las Damas de Blanco recibieron en 2005 el premio Sájarov de derechos humanos del Parlamento Europeo.
También esta semana fueron detenidos otros comunicadores independientes. El lunes 2 de noviembre, la Policía interceptó en la vía pública, en el reparto Santos Suárez, a un colaborador de CubaNet cuyo nombre aparece como Adelth Bonne Gamboa en 20 Minutos y EFE, y como Adel Bonne Gamboa en InfoBae. Arailaisy Rosabal, especialista del Observatorio Cubano de Libertad de Prensa y Expresión (OCLE), dijo que lo trasladaron a una unidad policial, lo interrogaron, le retiraron equipos, lo multaron y lo amenazaron con la cárcel. Le confiscaron una computadora portátil, un teléfono, una cámara y equipo de audio, y le impusieron una multa de 3.000 pesos al amparo del Decreto-Ley 370, que el régimen usa para sancionar la difusión de información en plataformas digitales.
El martes 3 de noviembre fue detenida Camila Acosta, colaboradora de CubaNet y corresponsal del diario ABC en La Habana, cuando se dirigía con su mascota a una consulta veterinaria. Los agentes la trasladaron esposada en una patrulla a la estación policial de Playa, donde estuvo varias horas en un calabozo. Quedó libre esa misma tarde y escribió en Facebook que contaría lo sucedido al día siguiente. Su esposo, el escritor y expreso político Ángel Santiesteban, afirmó que los agentes justificaron el arresto con la acusación de que “por culpa de ella habían golpeado al familiar de un revolucionario”. Acosta tiene prohibido salir del país desde 2019.
El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) condenó la detención de Sánchez. José Zamora, director regional de la organización para las Américas, dijo que formaba parte de una campaña más amplia de represión contra los periodistas independientes y reclamó que las autoridades informaran de inmediato sobre el paradero de los detenidos. El CPJ señaló que los arrestos de Bonne Gamboa y Acosta ocurrieron esa misma semana; ambos fueron liberados horas después con multas y advertencias. Juan Pablo Segura, secretario de Estado adjunto de Estados Unidos para Asuntos del Hemisferio Occidental, calificó en X el caso como parte de la campaña del Gobierno cubano contra la prensa independiente.
Freedom House calificó las detenciones de Bonne Gamboa y Acosta como parte de un esfuerzo más amplio para silenciar el periodismo independiente y ocultar la realidad de la represión en Cuba, y pidió a las autoridades que liberaran a los detenidos por ejercer el periodismo. El OCLE sostiene que los arrestos, las amenazas de procesos penales y la confiscación de equipos buscan restringir la difusión de información sobre la situación del país.
El director de La Hora de Cuba, Henry Constantín, permanece en prisión preventiva desde el 16 de septiembre en la cárcel de Kilo 7, en Camagüey. Las autoridades lo acusan de desobediencia y organizaciones de prensa en el exterior reclaman su liberación. Sánchez, de 51 años, fundó 14ymedio en 2014 tras alcanzar notoriedad internacional con su blog Generación Y. En los últimos años había denunciado restricciones de movimiento, vigilancia y presiones sobre los integrantes de su redacción. Sánchez obtuvo el Premio Ortega y Gasset en 2008. 14Ymedio recordó que varios integrantes de su equipo también han sido detenidos, entre ellos Escobar, en la mayoría de los casos coincidiendo con acontecimientos importantes en la isla, como la visita del papa Francisco en 2015 o la de Barack Obama en 2016.
Sánchez había salido de su vivienda, en el barrio de Nuevo Vedado, para ir al mercado. Según el relato de su medio, tenía previsto volver pronto y salió alrededor de las 9:30. Diez minutos después consiguió enviar a sus colegas un mensaje de cuatro palabras para alertarlos. La redacción perdió el contacto con ella desde entonces. Su esposo, el periodista Reinaldo Escobar, informó del arresto en Facebook y señaló después que había sido liberada por la Seguridad del Estado.
Una persona que presenció la detención, citada por el periodista Mario J. Pentón en redes sociales, relató que los agentes empujaron a Sánchez dentro de una patrulla mientras ella gritaba que la estaban secuestrando. El arresto se produjo en la calle Estancia, junto al estacionamiento del Ministerio de Agricultura, en el municipio habanero de Plaza de la Revolución. Escobar se encontraba en Madrid cuando ocurrió, junto a su hija Luz Escobar, periodista cubana exiliada en España desde 2022.
En su relato del viernes, Sánchez dijo que tres hombres sin identificar se abalanzaron sobre ella cuando salía de su casa. También afirmó que pidió presentar una denuncia por secuestro contra quienes la interceptaron, pero que, según ella, no se presentó. Según su testimonio, observó en la estación policial la «absoluta sumisión» de los agentes uniformados ante los miembros de la Seguridad del Estado vestidos de civil.
Sobre el cargo que le imputaron, ABC informó que 14ymedio señaló que fue acusada de «atentado contra el orden institucional», mientras que Sánchez dijo en su video que le atribuyeron «propaganda contra el orden constitucional». La periodista explicó que relacionó la acusación con su trabajo, incluido el podcast Cafecito Informativo, la dirección de 14ymedio y las cápsulas callejeras que realiza bajo el seudónimo de Andarina Sánchez.
Sánchez contó que en el calabozo de la cuarta estación policial encontró a numerosos cubanos detenidos por su situación de residencia, y afirmó que la mayoría no estaba allí por delitos. Según su relato, los agentes detienen en distintos barrios de La Habana a personas que no tienen registrada una dirección capitalina en su documento de identidad; las llaman «ilegales» y las devuelven por la fuerza a sus provincias de origen. La periodista dijo que oyó repetidamente las palabras «ilegales» y «deportación» y describió el procedimiento como una forma de discriminación por origen provincial.
El Decreto-Ley 217, vigente desde 1997, exige autorización administrativa previa para fijar residencia en La Habana. Quienes carecen de ella pueden recibir multas y ser devueltos a su provincia aunque sean ciudadanos cubanos. Sánchez también describió casos de personas deportadas pese a haber dejado a sus hijos al cuidado de terceros y de arrestos a quienes estaban en un municipio distinto del que consta en su documento de identidad.
La periodista mencionó además un operativo del Ministerio del Interior en San Miguel del Padrón, realizado días antes, en el que fueron detenidas 71 personas. Según consignó el diario oficialista Tribuna de La Habana, las autoridades describieron a varias como «indocumentadas e ilegales en la capital con conducta desajustada». Human Rights Watch ha documentado unas 20.000 expulsiones forzosas de personas de La Habana bajo esa norma. Sánchez sostuvo que la práctica continúa y afecta con mayor dureza a migrantes internos procedentes del oriente del país. El video que difundió acumulaba casi 5.000 reproducciones en menos de una hora, según InfoBae.
La detención se suma a otros episodios sufridos por Sánchez este año. En enero, agentes la interceptaron cuando se dirigía a una recepción en la residencia del jefe de misión de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer, y la acompañaron de vuelta a su domicilio, donde le prohibieron salir. En marzo, un agente vestido de civil le impidió abandonar su edificio sin identificarse ni mostrar una orden legal. En septiembre, fue retenida en su casa junto a Escobar y otros activistas para impedir que asistiera a un acto en la embajada estadounidense. La periodista llevaba meses documentando apagones, protestas vecinales y problemas de abastecimiento de agua y electricidad.
El mismo jueves también fueron detenidas Berta Soler, líder de las Damas de Blanco, y María Cristina Labrada, integrante del colectivo. Ambas fueron interceptadas cuando salían de sus domicilios. Soler, de 63 años, ha sufrido detenciones breves y confinamiento domiciliario por su activismo; las Damas de Blanco recibieron en 2005 el premio Sájarov de derechos humanos del Parlamento Europeo.
También esta semana fueron detenidos otros comunicadores independientes. El lunes 2 de noviembre, la Policía interceptó en la vía pública, en el reparto Santos Suárez, a un colaborador de CubaNet cuyo nombre aparece como Adelth Bonne Gamboa en 20 Minutos y EFE, y como Adel Bonne Gamboa en InfoBae. Arailaisy Rosabal, especialista del Observatorio Cubano de Libertad de Prensa y Expresión (OCLE), dijo que lo trasladaron a una unidad policial, lo interrogaron, le retiraron equipos, lo multaron y lo amenazaron con la cárcel. Le confiscaron una computadora portátil, un teléfono, una cámara y equipo de audio, y le impusieron una multa de 3.000 pesos al amparo del Decreto-Ley 370, que el régimen usa para sancionar la difusión de información en plataformas digitales.
El martes 3 de noviembre fue detenida Camila Acosta, colaboradora de CubaNet y corresponsal del diario ABC en La Habana, cuando se dirigía con su mascota a una consulta veterinaria. Los agentes la trasladaron esposada en una patrulla a la estación policial de Playa, donde estuvo varias horas en un calabozo. Quedó libre esa misma tarde y escribió en Facebook que contaría lo sucedido al día siguiente. Su esposo, el escritor y expreso político Ángel Santiesteban, afirmó que los agentes justificaron el arresto con la acusación de que “por culpa de ella habían golpeado al familiar de un revolucionario”. Acosta tiene prohibido salir del país desde 2019.
El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) condenó la detención de Sánchez. José Zamora, director regional de la organización para las Américas, dijo que formaba parte de una campaña más amplia de represión contra los periodistas independientes y reclamó que las autoridades informaran de inmediato sobre el paradero de los detenidos. El CPJ señaló que los arrestos de Bonne Gamboa y Acosta ocurrieron esa misma semana; ambos fueron liberados horas después con multas y advertencias. Juan Pablo Segura, secretario de Estado adjunto de Estados Unidos para Asuntos del Hemisferio Occidental, calificó en X el caso como parte de la campaña del Gobierno cubano contra la prensa independiente.
Freedom House calificó las detenciones de Bonne Gamboa y Acosta como parte de un esfuerzo más amplio para silenciar el periodismo independiente y ocultar la realidad de la represión en Cuba, y pidió a las autoridades que liberaran a los detenidos por ejercer el periodismo. El OCLE sostiene que los arrestos, las amenazas de procesos penales y la confiscación de equipos buscan restringir la difusión de información sobre la situación del país.
El director de La Hora de Cuba, Henry Constantín, permanece en prisión preventiva desde el 16 de septiembre en la cárcel de Kilo 7, en Camagüey. Las autoridades lo acusan de desobediencia y organizaciones de prensa en el exterior reclaman su liberación. Sánchez, de 51 años, fundó 14ymedio en 2014 tras alcanzar notoriedad internacional con su blog Generación Y. En los últimos años había denunciado restricciones de movimiento, vigilancia y presiones sobre los integrantes de su redacción. Sánchez obtuvo el Premio Ortega y Gasset en 2008. 14Ymedio recordó que varios integrantes de su equipo también han sido detenidos, entre ellos Escobar, en la mayoría de los casos coincidiendo con acontecimientos importantes en la isla, como la visita del papa Francisco en 2015 o la de Barack Obama en 2016.