Progresista 100%Conservador 0%
La OMS aclara que el consumo de carne procesada no se equipara a los riesgos del tabaquismo
La mala interpretación sobre la carcinogenicidad del jamón y las salchichas genera confusión en redes sociales.
Publicado: 28 de enero de 2026, 08:17
Recientemente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha sido foco de debate tras la circulación de informaciones en redes sociales que afirman que la carne procesada, incluyendo embutidos como el jamón y las salchichas, se ha clasificado como tan peligrosa como el tabaco. Sin embargo, esta afirmación resulta engañosa, ya que la OMS no establece que el nivel de riesgo sea el mismo, sino que la evidencia que respalda su clasificación es significativa.
La OMS, a través del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC), clasificó en 2015 a la carne procesada en el Grupo 1 de agentes cancerígenos, lo que implica que existe suficiente evidencia científica que respalda que su consumo puede contribuir al desarrollo de cáncer colorrectal. Sin embargo, al ser parte del mismo grupo, ello no significa que la carne procesada y el tabaco presenten el mismo nivel de riesgo o peligrosidad.
En este contexto, un panel de investigadores evaluó más de 800 estudios científicos antes de realizar esta clasificación. Es crucial entender que la clasificación de la OMS a la carne procesada se basa en la fuerza de la evidencia científica y no en un análisis del riesgo en términos cuantitativos. La información sobre el consumo de carne y su relación con el cáncer debe ser considerada cuidadosamente, y las interpretaciones erróneas en redes sociales requieren ser aclaradas para evitar alarmismos innecesarios.
La OMS, a través del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC), clasificó en 2015 a la carne procesada en el Grupo 1 de agentes cancerígenos, lo que implica que existe suficiente evidencia científica que respalda que su consumo puede contribuir al desarrollo de cáncer colorrectal. Sin embargo, al ser parte del mismo grupo, ello no significa que la carne procesada y el tabaco presenten el mismo nivel de riesgo o peligrosidad.
En este contexto, un panel de investigadores evaluó más de 800 estudios científicos antes de realizar esta clasificación. Es crucial entender que la clasificación de la OMS a la carne procesada se basa en la fuerza de la evidencia científica y no en un análisis del riesgo en términos cuantitativos. La información sobre el consumo de carne y su relación con el cáncer debe ser considerada cuidadosamente, y las interpretaciones erróneas en redes sociales requieren ser aclaradas para evitar alarmismos innecesarios.