Progresista 16.7%Conservador 83.3%
La ola de incendios en Portugal provoca una trágica tercera víctima mortal en Mirandela
Un hombre de 75 años fallece mientras lucha contra las llamas en medio de una intensa crisis de incendios forestales.
Publicado: 20 de agosto de 2025, 12:12
En las últimas semanas, Portugal ha sido golpeado por una devastadora ola de incendios forestales que ha desatado una tragedia al causar la muerte de tres personas. La última víctima fue un hombre de 75 años que, durante su labor de extinción de llamas en el municipio de Mirandela, se cayó de la máquina agrícola que conducía y fue atropellado por esta.
El oficial de Operaciones de la Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil (ANEPC) declaró que esta es la tercera muerte relacionada con la ola de incendios, siendo las dos anteriores un civil y un bombero. Actualmente, el fuego en Mirandela es uno de los cuatro grandes incendios activos en el país, donde se han movilizado numerosos efectivos y recursos para su control.
En este contexto, la situación se ha visto agravada por una ola de calor severa que está afectando simultáneamente a varias regiones de la península ibérica, incluido el noroeste de España; donde se han reportado incendios en comunidades como Galicia, Castilla y León y Extremadura, que parecen estar desbordando la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha expresado su preocupación por la ola de incendios que también está afectando su región, insistiendo en la necesidad de coordinación y más recursos para combatir estos fuegos difíciles de extinguir.
Además, se han establecido diversas líneas de ayudas económicas para las familias afectadas por más de 350.000 hectáreas quemadas entre todas las zonas afectadas. En Castilla y León, la Junta ha anunciado compensaciones de hasta 185.000 euros para las casas destruidas por el fuego y 500 euros para cada familia evacuada.
Los incidentes recientes han generado críticas a la gestión de las autoridades, tanto en Portugal como en España, con informaciones que indican la posibilidad de que algunos recursos destinados a la extinción no se hayan utilizado eficientemente en el momento de la crisis. Además, se han denunciado situaciones irregulares, incluyendo la reciente retirada de bomberos en Galicia, lo que ha causado un gran revuelo público y político. Las protestas exigen que se garantice que los recursos estén disponibles y movilizados en el terreno, especialmente en regiones que enfrentan emergencias climáticas tan graves como las actuales.
Por otra parte, la asociación de brigadistas en Galicia ha reclamado el regreso de efectivos que fueron pedidos en medio de las crisis actuales, subrayando que la coordinación entre administraciones es esencial para evitar tragedias como las que se han vivido en las recientes temporadas de incendios. La situación sigue siendo crítica y se requiere una atención constante para controlar los frentes de incendios antecedentes y prevenir futuras tragedias, tanto en Portugal como en el resto de la península.
El oficial de Operaciones de la Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil (ANEPC) declaró que esta es la tercera muerte relacionada con la ola de incendios, siendo las dos anteriores un civil y un bombero. Actualmente, el fuego en Mirandela es uno de los cuatro grandes incendios activos en el país, donde se han movilizado numerosos efectivos y recursos para su control.
En este contexto, la situación se ha visto agravada por una ola de calor severa que está afectando simultáneamente a varias regiones de la península ibérica, incluido el noroeste de España; donde se han reportado incendios en comunidades como Galicia, Castilla y León y Extremadura, que parecen estar desbordando la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha expresado su preocupación por la ola de incendios que también está afectando su región, insistiendo en la necesidad de coordinación y más recursos para combatir estos fuegos difíciles de extinguir.
Además, se han establecido diversas líneas de ayudas económicas para las familias afectadas por más de 350.000 hectáreas quemadas entre todas las zonas afectadas. En Castilla y León, la Junta ha anunciado compensaciones de hasta 185.000 euros para las casas destruidas por el fuego y 500 euros para cada familia evacuada.
Los incidentes recientes han generado críticas a la gestión de las autoridades, tanto en Portugal como en España, con informaciones que indican la posibilidad de que algunos recursos destinados a la extinción no se hayan utilizado eficientemente en el momento de la crisis. Además, se han denunciado situaciones irregulares, incluyendo la reciente retirada de bomberos en Galicia, lo que ha causado un gran revuelo público y político. Las protestas exigen que se garantice que los recursos estén disponibles y movilizados en el terreno, especialmente en regiones que enfrentan emergencias climáticas tan graves como las actuales.
Por otra parte, la asociación de brigadistas en Galicia ha reclamado el regreso de efectivos que fueron pedidos en medio de las crisis actuales, subrayando que la coordinación entre administraciones es esencial para evitar tragedias como las que se han vivido en las recientes temporadas de incendios. La situación sigue siendo crítica y se requiere una atención constante para controlar los frentes de incendios antecedentes y prevenir futuras tragedias, tanto en Portugal como en el resto de la península.