Progresista 80%Conservador 20%

La OCDE acuerda un impuesto mínimo global para multinacionales, pero exime a Estados Unidos bajo nuevas condiciones.

Un histórico pacto que busca estabilidad fiscal internacional pero permite que las empresas estadounidenses eviten el gravamen.

Publicado: 6 de enero de 2026, 02:24

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha anunciado un acuerdo sin precedentes este lunes, donde 147 países y jurisdicciones han convenido implementar un impuesto mínimo global del 15% para multinacionales, aunque con excepciones significativas para empresas estadounidenses. Este acuerdo es considerado un avance decisivo en la cooperación fiscal internacional, presentado como un gran compromiso político y técnico por el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann.

Este acuerdo se produce tras intensas negociaciones, incluyendo un régimen paralelo que permite satisfacer las demandas de Estados Unidos, las cuales se intensificaron después del regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. Durante una reunión del G-7 en junio de 2025, se lograron establecer exenciones que permiten a las multinacionales con sede en EE.UU. evitar el nuevo impuesto, en respuesta a las amenazas de Trump de imponer "impuestos de venganza" si las empresas estadounidenses fueran afectadas. Los ajustes realizados a la propuesta original buscan facilitar el cumplimiento fiscal y fortalecer la competitividad internacional.

El acuerdo incluye no solo temas de imposición mínima, sino también medidas para simplificar la declaración y cálculo del impuesto, con el fin de disminuir las cargas de cumplimiento para las multinacionales y las autoridades fiscales. Los gobiernos han enfatizado que este pacto buscará un equilibrio entre las preocupaciones de EE.UU. y los objetivos globales de fiscalidad, y será revisado en 2029 para abordar posibles problemas de competitividad. El pacto ha sido presentado como un mecanismo "Side-by-Side" que permitirá a las empresas estadounidenses seguir su propio sistema fiscal sin verse obligadas a pagar el impuesto mínimo, mientras que el resto del mundo aplicará el 15%.