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La nueva política del ICE permite el ingreso sin orden judicial en viviendas, generando fuertes críticas en EE.UU.
Un memorando interno autoriza a los agentes de inmigración a entrar en domicilios sin necesidad de una orden judicial, desatando alarmas sobre posibles abusos.
Publicado: 23 de enero de 2026, 02:26
Recientemente, se ha hecho público un memorando interno del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que autoriza a sus agentes a entrar en las viviendas sin una orden judicial. Este cambio ha suscitado preocupaciones sobre potenciales violaciones de derechos civiles y constitucionales, específicamente en relación con la Cuarta Enmienda, que protege contra las entradas no autorizadas en las viviendas.
El senador Richard Blumenthal ha expresado su profunda preocupación, afirmando que "todo estadounidense debería estar aterrorizado" por esta medida, que considera tanto legal como moralmente inaceptable. La administración de Donald Trump defiende esta política, asegurando que los agentes del ICE están capacitados y han encontrado motivos suficientes para proceder bajo estas nuevas directrices, aunque esto ha generado dudas sobre su legalidad.
El panorama general revela una tendencia hacia un uso más agresivo de la política de inmigración, lo que podría llevar a un aumento en los abusos y una mayor tensión entre las comunidades afectadas y las fuerzas del orden. La política del ICE y el secretismo que la rodea están poniendo en tela de juicio los valores democráticos fundamentales y la protección de los derechos humanos en Estados Unidos.
El senador Richard Blumenthal ha expresado su profunda preocupación, afirmando que "todo estadounidense debería estar aterrorizado" por esta medida, que considera tanto legal como moralmente inaceptable. La administración de Donald Trump defiende esta política, asegurando que los agentes del ICE están capacitados y han encontrado motivos suficientes para proceder bajo estas nuevas directrices, aunque esto ha generado dudas sobre su legalidad.
El panorama general revela una tendencia hacia un uso más agresivo de la política de inmigración, lo que podría llevar a un aumento en los abusos y una mayor tensión entre las comunidades afectadas y las fuerzas del orden. La política del ICE y el secretismo que la rodea están poniendo en tela de juicio los valores democráticos fundamentales y la protección de los derechos humanos en Estados Unidos.