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La muerte de una niña tras un tratamiento dental en Alzira reabre el debate sobre la regulación de clínicas dentales en España

Una clínica privada carecía de autorización para realizar sedaciones intravenosas; se han iniciado investigaciones judiciales y sanitarias.

Publicado: 22 de noviembre de 2025, 19:57

En Alzira, Valencia, una niña de seis años falleció tras recibir atención en una clínica dental que no tenía autorización para realizar técnicas de anestesia, incluyendo la sedación intravenosa que le fue administrada durante el tratamiento. La clínica solo estaba autorizada para la administración de anestésicos locales, limitación que incumplió al someter a la menor a sedación para facilitar la extracción de varios dientes de leche y el rellenado de caries.

El suceso ocurrió cuando la niña fue ingresada en el Hospital Universitario de la Ribera en parada cardiorrespiratoria. Pese a los esfuerzos médicos, no pudo ser reanimada. Otro caso preocupante se produjo con una menor de cuatro años, que también fue atendida en la misma clínica dental y mostró síntomas graves; actualmente se encuentra estable en la UCI tras ser trasladada al Hospital Clínico Universitario de Valencia. La Consellería de Sanidad ha activado un expediente informativo y suspendido cautelarmente la actividad de la clínica, mientras se investiga el caso.

La investigación judicial ha ampliado su enfoque en el cumplimiento de la normativa, determinando que la clínica carecía de la necesaria autorización sanitaria para llevar a cabo la sedación intravenosa, un procedimiento que debería ser restringido a profesionales altamente cualificados en anestesiología. Este trágico incidente ha suscitado un amplio debate sobre la regulación de las clínicas dentales en España, dado el riesgo que supone la falta de autorización para procedimientos médicos esenciales. Las autoridades continuarán investigando, y los profesionales del sector han expresado la necesidad de que solo médicos especialistas en anestesiología realicen estas prácticas. La Sociedad Española de Anestesiología ha hecho hincapié en que la sedación profunda, especialmente con anestésicos generales, puede derivar en riesgos graves y debe llevarse a cabo únicamente por expertos en la materia. Los padres de la niña fallecida exigen justicia y una mayor regulación en el sector.