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La Moncloa enfrenta críticas por la gestión de las denuncias de acoso sexual y la controversia con Francisco Salazar

La ministra portavoz, Pilar Alegría, asume su error al reunirse con Salazar y defiende la pronta reacción del Gobierno ante acusaciones de acoso.

Publicado: 11 de diciembre de 2025, 14:09

La reciente controversia en torno a Francisco Salazar, exasesor del Gobierno, ha puesto a la Moncloa en el centro de la atención mediática debido a acusaciones de acoso sexual. Este caso ha culminado en la admisión de errores por parte de la ministra portavoz, Pilar Alegría, quien ha insistido en que hasta la fecha no hay denuncias formales en el buzón de Moncloa, a pesar de que Salazar ha sido señalado por recibir dos quejas a través de canales internos del PSOE.

Durante una conferencia de prensa, Alegría subrayó que el gabinete de Presidencia se puso en contacto con todos los trabajadores tras la revelación inicial en 'eldiario.es' en julio, buscando información sobre las denuncias. La portavoz también admitió haber cometido un 'error' al almorzar con Salazar, lo que ha generado críticas en su entorno político. 'Ese encuentro no se tenía que haber producido. Después de conocer el contenido de las denuncias, el dolor y la indignación son absolutos', expresó Alegría, quien reconoció que la situación afecta no solo a las víctimas, sino también a su partido.

Este martes, Alegría volvió a declarar que la reunión con Salazar, efectuada en noviembre cuando ya eran conocidas las denuncias, fue "un error". Dijo comprender el "dolor, la indignación y la traición" que sienten dentro del PSOE tras este incidente, aunque aclaró que ese dolor "no es comparable" con el de las víctimas. La falta de denuncias formales ha sido un argumento recurrente de Alegría, quien afirmó que el Gobierno ha actuado con rapidez y transparencia frente a posibles casos de corrupción y acoso. En respuesta a las acusaciones contra Salazar, se cesó inmediatamente a Antonio Hernández, quien había sido su mano derecha, pues se le acusa de encubrimiento. Esto se produjo inmediatamente después de que las denuncias fueran destapadas.

La ministra ha anunciado que el PSOE prevé cerrar la investigación sobre Salazar esta semana y reunir nuevamente a sus responsables de Igualdad. Los testimonios de las denunciantes han calificado a Hernández como "cómplice y encubridor" de Salazar. En medio de este escándalo, ha surgido una creciente presión dentro del PSOE por abordar la situación de forma más contundente. Según fuentes cercanas a la situación, la dirección del partido ha sentido que la falta de acción puede tener graves repercusiones electorales, sobre todo con las próximas elecciones en Extremadura.

Recientemente, otros compañeros de partido también han sido objeto de críticas por el manejo de denuncias similares, lo que ha llevado a un ambiente de malestar y preocupación sobre la conducta de ciertos altos cargos en el PSOE. La situación ha dejado al partido navegando una crisis interna marcada por la percepción de que la gestión de estos casos no ha estado a la altura de las expectativas y de su compromiso con la lucha contra el acoso y la violencia de género.