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La ministra Sira Rego cuestiona la participación del equipo israelí en La Vuelta tras protestas propalestinas.
Rego expresa su indignación por la calificación de 'violencia' a las manifestaciones y pide una reflexión a los organizadores de la carrera.
Publicado: 28 de agosto de 2025, 19:39
En el marco de La Vuelta a España, un grupo de activistas propalestinos intentó interrumpir una etapa como protesta contra la participación del equipo Israel Premier Tech, en medio de creciente tensión por el conflicto en Gaza. Este conflicto ha llevado a una escalada de protestas desde el inicio de la carrera, donde la campaña ‘Deporte sin Genocidio' busca llenar el recorrido de banderas palestinas. La policía actuó rápidamente, evitando que la situación escalara.
La protesta fue parte de una serie de acciones que incluyeron un bloqueo temporal del equipo israelí en Figueras. En respuesta, la organización de La Vuelta rechazó estas acciones, tildándolas de 'violencia' e indicando que presentarían una denuncia, lo que llevó a detenciones de algunos manifestantes. El director de la prueba, Javier Guillén, remarcó que la acción había comprometido la seguridad de los corredores.
La ministra Sira Rego manifestó su 'preocupación' en una carta al director de La Vuelta, criticando la calificación de manifestaciones pacíficas como violentas y señalando la difícil situación en Gaza. Rego pidió reflexionar sobre la participación del equipo israelí y destacó la necesidad de responder con respeto a las reivindicaciones pacíficas. Su misiva no solo muestra indignación por los términos utilizados, sino que también solicita que se considere si los valores de La Vuelta son compatibles con la inclusión de un equipo vinculado a un Estado acusado de genocidio.
Además, el grupo parlamentario de Sumar ha registrado preguntas al Gobierno exigiendo claridad sobre la participación del equipo israelí en la carrera, lo que indica que el asunto ha alcanzado niveles políticos superiores. Las acciones pacíficas de protesta continúan: un grupo de manifestantes, sin intención de interrumpir la carrera, pidió visibilidad para su causa a través de la exhibición de banderas palestinas durante el recorrido. La jornada del viernes verá el paso del evento por Aragón, donde la movilización a favor de Palestina está prevista en un marco pacífico. La situación en Gaza, con más de 63.000 asesinatos según informes, así como la creciente presión a nivel internacional, imponen un trasfondo complejo a esta participación.
La protesta fue parte de una serie de acciones que incluyeron un bloqueo temporal del equipo israelí en Figueras. En respuesta, la organización de La Vuelta rechazó estas acciones, tildándolas de 'violencia' e indicando que presentarían una denuncia, lo que llevó a detenciones de algunos manifestantes. El director de la prueba, Javier Guillén, remarcó que la acción había comprometido la seguridad de los corredores.
La ministra Sira Rego manifestó su 'preocupación' en una carta al director de La Vuelta, criticando la calificación de manifestaciones pacíficas como violentas y señalando la difícil situación en Gaza. Rego pidió reflexionar sobre la participación del equipo israelí y destacó la necesidad de responder con respeto a las reivindicaciones pacíficas. Su misiva no solo muestra indignación por los términos utilizados, sino que también solicita que se considere si los valores de La Vuelta son compatibles con la inclusión de un equipo vinculado a un Estado acusado de genocidio.
Además, el grupo parlamentario de Sumar ha registrado preguntas al Gobierno exigiendo claridad sobre la participación del equipo israelí en la carrera, lo que indica que el asunto ha alcanzado niveles políticos superiores. Las acciones pacíficas de protesta continúan: un grupo de manifestantes, sin intención de interrumpir la carrera, pidió visibilidad para su causa a través de la exhibición de banderas palestinas durante el recorrido. La jornada del viernes verá el paso del evento por Aragón, donde la movilización a favor de Palestina está prevista en un marco pacífico. La situación en Gaza, con más de 63.000 asesinatos según informes, así como la creciente presión a nivel internacional, imponen un trasfondo complejo a esta participación.