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La mayor tormenta solar en más de 22 años afecta a la Tierra y genera auroras visibles en España y otras regiones.

Los organismos internacionales han activado protocolos de prevención ante posibles daños a satélites y redes eléctricas debido a la intensa actividad solar.

Publicado: 22 de enero de 2026, 15:01

La Tierra se enfrenta a uno de los episodios de actividad solar más intensos en más de dos décadas, con la llegada de la mayor tormenta solar desde octubre de 2003. Esta tormenta ha comenzado a impactar en la magnetosfera terrestre, generando efectos visibles, como la aparición de auroras en regiones donde rara vez se observan. La alerta se ha elevado a una tormenta geomagnética de nivel G4, lo que podría ocasionar serios riesgos para la estabilidad de las redes eléctricas y el funcionamiento de satélites.

El Space Weather Prediction Center (SWPC) de EE. UU. ha informado que una tormenta de radiación solar de nivel S4 está en curso. Organismos internacionales, como la NOAA, han instado a la precaución y están monitorizando la situación ante la posibilidad de nuevas eyecciones dirigidas hacia la Tierra. La aviación también puede experimentar interferencias en las comunicaciones y un aumento de la radiación, por lo que los operadores de infraestructura crítica están tomando medidas para mitigar cualquier posible interrupción.

A medida que avanza la tormenta geomagnética, los expertos recomiendan estar atentos a los cielos, especialmente en áreas con poca contaminación lumínica, ya que las auroras pueden ser visibles durante intensos intervalos de actividad. Este fenómeno resalta el vínculo entre la actividad solar y sus efectos en la vida diaria en la Tierra, planteando tanto desafíos como oportunidades de observación.