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La lucha por el liderazgo del Partido Laborista se intensifica con la exclusión de Burnham como candidato

Keir Starmer refuerza su posición ante la amenaza interna del alcalde de Mánchester, Andy Burnham, tras la dimisión de un diputado clave.

Publicado: 26 de enero de 2026, 15:43

El Partido Laborista británico atraviesa un momento de crisis interna en torno a la figura de su líder, Keir Starmer, cuya popularidad ha disminuido en las encuestas. Esta situación ha generado preocupaciones entre sus aliados, quienes ven como una amenaza la posibilidad de que el alcalde de Mánchester, Andy Burnham, regrese al Parlamento tras la dimisión del diputado Andrew Gwynne por motivos de salud. La reciente actuación del Comité Ejecutivo Nacional (NEC) del Partido Laborista al rechazar la candidatura de Burnham, impidiendo su intentona de regresar a Westminster, ha hecho que el ambiente se caldee aún más.

Starmer, quien asumió el liderazgo del partido hace poco más de un año, se encuentra entre la espada y la pared. A pesar de tener una mayoría en el Parlamento, enfrenta un creciente descontento interno. Con la inminencia de las elecciones municipales y autonómicas de mayo, la presión sobre Starmer para consolidar su liderazgo se ha vuelto apremiante. La popularidad de Burnham y su experiencia previa lo convierten en un rival formidable, cuyas aspiraciones de liderazgo han resurgido, especialmente tras sugerencias de que algunos apoyan su vuelta.

El enfoque en la figura de Burnham y su posible candidatura destacan un desafío interno que enfrenta Starmer. Los temores sobre la erosión de su autoridad se intensifican ante la realidad de que las elecciones se acercan y que el descontento entre las bases podría derivar en una debacle electoral para el Partido Laborista. Los próximos meses serán determinantes para el futuro de Starmer y del partido en general.