Progresista 23.8%Conservador 76.2%
La lucha por el liderazgo del Partido Laborista se intensifica con la exclusión de Burnham como candidato
Keir Starmer refuerza su posición ante la amenaza interna del alcalde de Mánchester, Andy Burnham, tras la dimisión de un diputado clave.
Publicado: 26 de enero de 2026, 15:43
El Partido Laborista británico atraviesa un momento de crisis interna en torno a la figura de su líder, Keir Starmer, cuya popularidad ha disminuido en las encuestas. Esta situación ha generado preocupaciones entre sus aliados, quienes ven como una amenaza la posibilidad de que el alcalde de Mánchester, Andy Burnham, regrese al Parlamento tras la dimisión del diputado Andrew Gwynne por motivos de salud. La reciente actuación del Comité Ejecutivo Nacional (NEC) al rechazar la candidatura de Burnham ha intensificado el ambiente de tensión en el partido. Starmer, quien asumió el liderazgo del partido hace poco más de un año, se encuentra entre la espada y la pared. A pesar de tener una mayoría en el Parlamento, enfrenta un creciente descontento interno ante el temor de que Burnham, considerado uno de los políticos laboristas más populares entre las bases, pueda desafiar su liderazgo. Con la inminencia de las elecciones municipales y autonómicas de mayo, la presión sobre Starmer para consolidar su liderazgo se ha vuelto apremiante. Según fuentes, algunos miembros del partido han iniciado una campaña llamada “Stop Andy Burnham”, reflejando el nerviosismo que genera su potencial regreso.
El enfoque en la figura de Burnham y su posible candidatura destaca un desafío interno que enfrenta Starmer. Los temores sobre la erosión de su autoridad se intensifican ante la posibilidad de perder en Gorton y Denton, donde Burnham podría haber competido si no hubiera sido excluido por el NEC. Los próximos meses serán determinantes para el futuro de Starmer y del partido en general. A medida que las elecciones se aproximan, la presión sobre Starmer aumenta, ya que ha surgido un sentimiento de que el liderazgo del partido está en riesgo, especialmente con candidatos alternativos como Wes Streeting y Angela Rayner ganando tracción entre los miembros del partido.
El enfoque en la figura de Burnham y su posible candidatura destaca un desafío interno que enfrenta Starmer. Los temores sobre la erosión de su autoridad se intensifican ante la posibilidad de perder en Gorton y Denton, donde Burnham podría haber competido si no hubiera sido excluido por el NEC. Los próximos meses serán determinantes para el futuro de Starmer y del partido en general. A medida que las elecciones se aproximan, la presión sobre Starmer aumenta, ya que ha surgido un sentimiento de que el liderazgo del partido está en riesgo, especialmente con candidatos alternativos como Wes Streeting y Angela Rayner ganando tracción entre los miembros del partido.