Progresista 74.2%Conservador 25.8%
La lucha entre el PSOE y el PP se intensifica por los escándalos de acoso y violencia de género en el periodo electoral
Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo utilizan las acusaciones para confrontar a sus oponentes mientras la violencia machista sigue siendo un problema grave.
Publicado: 2 de enero de 2026, 22:08
La política en España se encuentra en un momento tenso, especialmente con la proximidad de las elecciones autonómicas en Extremadura, que se celebrarán este fin de semana. Los escándalos relacionados con el acoso sexual y la corrupción han salpicado tanto al Partido Socialista (PSOE) como al Partido Popular (PP), provocando intercambios agudos entre sus líderes en el Congreso. En este ambiente hostil, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha enfrentado críticas por los casos recientes de acoso dentro de su partido. Sánchez ha respondido señalando que, a diferencia de la oposición, el PSOE ha actuado con 'contundencia' ante estos casos y ha implantado protocolos antiacoso.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha atacado a Sánchez, afirmando que ha 'consentido' conductas abusivas al mantener a personas en posiciones de confianza. Esta confrontación ha generado una serie de reproches sobre quién es más comprometido con los derechos de las mujeres, en un momento en que la violencia machista continúa siendo un grave problema en el país. Además, en el PP, se ha desatado un escándalo en torno al chófer de la presidenta de la Junta de Extremadura, lo que ha llevado a opositores a cuestionar la gestión del PP. Mientras tanto, Sumar, el socio de coalición del PSOE, ha exigido una gestión activa ante estos escándalos.
Así, la agenda política de los principales partidos se ha visto forzada a abordar temas de acoso y violencia de género, resaltando la necesidad de que ambos partidos asuman la responsabilidad por las conductas de sus miembros y la importancia de proteger los derechos de las mujeres. La situación se presenta crítica no solo por el manejo de estas problemáticas, sino también por la relación que los partidos establecen entre ellos y su impacto en la percepción pública.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha atacado a Sánchez, afirmando que ha 'consentido' conductas abusivas al mantener a personas en posiciones de confianza. Esta confrontación ha generado una serie de reproches sobre quién es más comprometido con los derechos de las mujeres, en un momento en que la violencia machista continúa siendo un grave problema en el país. Además, en el PP, se ha desatado un escándalo en torno al chófer de la presidenta de la Junta de Extremadura, lo que ha llevado a opositores a cuestionar la gestión del PP. Mientras tanto, Sumar, el socio de coalición del PSOE, ha exigido una gestión activa ante estos escándalos.
Así, la agenda política de los principales partidos se ha visto forzada a abordar temas de acoso y violencia de género, resaltando la necesidad de que ambos partidos asuman la responsabilidad por las conductas de sus miembros y la importancia de proteger los derechos de las mujeres. La situación se presenta crítica no solo por el manejo de estas problemáticas, sino también por la relación que los partidos establecen entre ellos y su impacto en la percepción pública.