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La Junta de Libertad Condicional de California rechaza la liberación de Erik Menéndez mientras se reaviva el debate mediático sobre el caso

La negativa se produce en medio de un contexto legal cambiante y la historia de los hermanos Menéndez resuena nuevamente en los medios tras nuevas producciones televisivas.

Publicado: 22 de agosto de 2025, 19:00

La Junta de Libertad Condicional de California decidió el 21 de agosto de 2025 denegar la libertad condicional a Erik Menéndez, uno de los hermanos condenados por el asesinato de sus padres, en un caso muy mediático. Erik compareció ante la junta en una sesión virtual, mientras que su hermano Lyle tiene programada su audiencia para el día siguiente. La decisión se tomó tras una extensa audiencia de diez horas, donde se presentaron testimonios y la fiscalía subrayó las múltiples violaciones disciplinarias de Erik en prisión.

Los hermanos Menéndez, condenados en 1996, sostienen que actuaron en defensa propia tras sufrir abusos por parte de su padre, pero la fiscalía argumenta que los homicidios fueron premeditados por motivos económicos. Este caso ha recuperado la atención mediática con la reciente serie de Netflix sobre los hermanos, generando un debate renovado sobre su percepción pública. La negativa a la libertad condicional de Erik refleja preocupaciones sobre su historial judicial y la seguridad pública.

Erik expresó su deseo de reintegrarse y destacó sus transformaciones personales durante su encarcelamiento. A pesar de la frustración de sus defensores por el rechazo, permanecerá en prisión y podrá solicitar la libertad nuevamente dentro de tres años.

En un desarrollo reciente, el 23 de agosto de 2025, la Junta de Revisión de California también negó la libertad condicional a Lyle Menéndez, quien corre con la misma suerte que su hermano y ambos permanecerán en prisión cumpliendo la pena de cadena perpetua por el asesinato de sus padres en 1989. Durante la audiencia de Lyle, uno de los comisionados del panel estatal destacó el "notable nivel de inestabilidad y odio hacia el otro" mostrado durante los asesinatos, lo que llevó a la decisión de negar su solicitud.

Lyle, al igual que Erik, ha relatado los abusos que sufrió a manos de sus padres durante su infancia, y aunque la defensa propagó alegaciones de abuso sexual, el jurado no lo consideró suficiente para justificar sus crímenes. La familia Menéndez ha expresado su decepción ante estas decisiones y continúa buscando oportunidades legales para lograr la liberación de los hermanos, esperando que sus casos sean revisados por otros tribunales. Ambos hermanos enfrentan una larga batalla en el sistema judicial, tras haber sido condenados a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional tras dos juicios mediáticos en 1996.