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La jueza mantiene la intervención de las fundaciones Cellex y Mir mientras los albaceas se defienden de acusaciones de malversación.
La magistrada destaca indicios de administración desleal, mientras que dos albaceas investigados se desvinculan de la gestión económica del patrimonio de Pere Mir.
Publicado: 16 de enero de 2026, 01:57
La jueza de Barcelona ha decidido mantener la intervención judicial de las fundaciones Cellex y Mir-Puig, tras afirmar que los indicios delictivos en contra de los albaceas del patrimonio del empresario Pere Mir se han 'reforzado'. La investigación ha revelado una posible administración desleal y apropiación indebida por parte de los albaceas, que podría acarrear múltiples millones de euros. Las irregularidades financieras han llevado a la intervención judicial, a raíz de que los albaceas no han justificado adecuadamente sus acciones como administradores de la herencia.
Ante estas acusaciones, dos de los albaceas imputados han declarado que su involucramiento en la administración de los fondos fue mínimo. Tabernero ha manifestado que su función era de carácter científico, mientras que Capellas ha defendido que su papel era solo consultivo. A pesar de ello, la jueza mantiene su decisión de prolongar la intervención de las fundaciones hasta que los derechos de los beneficiarios estén protegidos, atendiendo a evidencias de transferencias financieras a antiguos empleados de Pere Mir.
La controversia también involucra a los herederos de Pere Mir, quienes advierten sobre posibles acciones de despatrimonialización. Este complejo caso ha atraído la atención pública debido a las considerables sumas económicas implicadas y las sospechas de irregularidades en la gestión del patrimonio destinado a proyectos científicos y humanitarios.
Ante estas acusaciones, dos de los albaceas imputados han declarado que su involucramiento en la administración de los fondos fue mínimo. Tabernero ha manifestado que su función era de carácter científico, mientras que Capellas ha defendido que su papel era solo consultivo. A pesar de ello, la jueza mantiene su decisión de prolongar la intervención de las fundaciones hasta que los derechos de los beneficiarios estén protegidos, atendiendo a evidencias de transferencias financieras a antiguos empleados de Pere Mir.
La controversia también involucra a los herederos de Pere Mir, quienes advierten sobre posibles acciones de despatrimonialización. Este complejo caso ha atraído la atención pública debido a las considerables sumas económicas implicadas y las sospechas de irregularidades en la gestión del patrimonio destinado a proyectos científicos y humanitarios.