Progresista 30%Conservador 70%
Candidatos a la presidencia de Costa Rica se dividen sobre el estado de excepción para enfrentar el narcotráfico
El debate previo a las elecciones del 1 de febrero destaca la polarización en torno a medidas de seguridad en el país.
Publicado: 31 de enero de 2026, 20:08
En un clima de creciente preocupación por la violencia relacionada con el narcotráfico, los candidatos a la presidencia de Costa Rica han protagonizado un intenso debate en torno a la propuesta de establecer un estado de excepción. Este evento se produce a escasos días de las elecciones, que se llevarán a cabo el próximo 1 de febrero. La candidata Laura Fernández, del derechista Partido Pueblo Soberano, fue una de las principales defensoras de la medida, argumentando que es necesaria para combatir el narcotráfico en zonas afectadas.
Durante el debate, varios candidatos se opusieron a cualquier limitación de las garantías individuales, abogando por políticas en educación y prevención. Los datos actuales sobre seguridad en Costa Rica son alarmantes, mostrando un aumento en los homicidios vinculados al crimen organizado. Fabricio Alvarado, del conservador Partido Nueva República, también apoyó la propuesta del estado de excepción, enfatizando la necesidad de garantizar la libertad de la gente buena mientras se combate la delincuencia.
El debate ha puesto de manifiesto la polarización entre los candidatos, con propuestas que van desde restricciones a libertades individuales hasta el fortalecimiento de la educación y el empleo, reflejando la inquietud de la ciudadanía ante la creciente violencia en el país.
Durante el debate, varios candidatos se opusieron a cualquier limitación de las garantías individuales, abogando por políticas en educación y prevención. Los datos actuales sobre seguridad en Costa Rica son alarmantes, mostrando un aumento en los homicidios vinculados al crimen organizado. Fabricio Alvarado, del conservador Partido Nueva República, también apoyó la propuesta del estado de excepción, enfatizando la necesidad de garantizar la libertad de la gente buena mientras se combate la delincuencia.
El debate ha puesto de manifiesto la polarización entre los candidatos, con propuestas que van desde restricciones a libertades individuales hasta el fortalecimiento de la educación y el empleo, reflejando la inquietud de la ciudadanía ante la creciente violencia en el país.