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La investigación penal contra Jerome Powell aumenta la tensión entre la Reserva Federal y la administración Trump: un análisis del impacto económico
El presidente de la Reserva Federal enfrenta una amenaza legal que podría socavar la independencia del banco central en medio de presiones políticas y críticas del Gobierno.
Publicado: 13 de enero de 2026, 01:42
El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, está bajo una investigación penal relacionada con su testimonio ante el Congreso sobre un costoso proyecto de renovación de la sede del banco central. Este desarrollo incrementa la tensión entre Powell y el presidente Donald Trump, quien ha presionado para una reducción de tipos de interés, argumentando que tal investigación es un intento de intimidar a la Fed. Powell ha calificado la investigación como una “acción sin precedentes”, señalando que es una amenaza a la independencia de la prevista autonomía del banco central.
La investigación, que incluye citaciones del Departamento de Justicia y un gran jurado, ha llevado a Powell a declararse víctima de “intimidación” por parte del Gobierno debido a su negativa a ceder a las presiones de Trump en materia de política monetaria. Powell enfatizó que su testimonio en junio sobre la renovación de la sede, un proyecto que ha visto un aumento en su costo, es solo un pretexto para presionar a la Fed. En su comunicación, el presidente de la Fed sostuvo que “esto trata sobre si la Fed será capaz de seguir estableciendo los tipos de interés basándose en evidencias y condiciones económicas, o si la política monetaria será dirigida por la presión o la intimidación política”.
Analistas sugieren que el aumento en la cotización del oro, que ha alcanzado nuevos máximos históricos, refleja una creciente preocupación sobre la independencia de la Reserva Federal, impulsando a los inversores a buscar refugio en metales preciosos ante la incertidumbre económica relacionada con esta gestión. La reacción del mercado ha sido considerable, con caídas en el dólar y un descenso en los índices de Wall Street, donde los inversores muestran nerviosismo ante la situación actual.
Tres expresidentes de la Fed han respaldado públicamente a Powell, advirtiendo que la investigación representa un “intento sin precedentes de socavar la independencia del banco central”, algo que debería alarmar a cualquier defensor del estado de derecho en Estados Unidos. A medida que se acerca el final del mandato de Powell en mayo, los temores aumentan acerca de un posible sucesor que pueda también enfrentarse a presiones similares, lo cual podría amenazar la autonomía de la Fed en el futuro.
Trump ha criticado la renovación de la sede de la Fed, argumentando que el coste inicial de alrededor de 2.500 millones de dólares ha aumentado a 3.100 millones, lo que Powell ha refutado. La administración Trump ha intentado influir en la dirección de la Fed, lo que ha llevado a muchos a cuestionar el futuro de la política monetaria en un ambiente donde la independencia del banco central puede estar en riesgo. Esta situación plantea interrogantes no solo sobre la capacidad de la Fed para actuar con libertad, sino también sobre la estabilidad económica del país en un contexto electoral, donde Trump insiste en la necesidad de una política monetaria más alineada a sus deseos partidistas.
La investigación, que incluye citaciones del Departamento de Justicia y un gran jurado, ha llevado a Powell a declararse víctima de “intimidación” por parte del Gobierno debido a su negativa a ceder a las presiones de Trump en materia de política monetaria. Powell enfatizó que su testimonio en junio sobre la renovación de la sede, un proyecto que ha visto un aumento en su costo, es solo un pretexto para presionar a la Fed. En su comunicación, el presidente de la Fed sostuvo que “esto trata sobre si la Fed será capaz de seguir estableciendo los tipos de interés basándose en evidencias y condiciones económicas, o si la política monetaria será dirigida por la presión o la intimidación política”.
Analistas sugieren que el aumento en la cotización del oro, que ha alcanzado nuevos máximos históricos, refleja una creciente preocupación sobre la independencia de la Reserva Federal, impulsando a los inversores a buscar refugio en metales preciosos ante la incertidumbre económica relacionada con esta gestión. La reacción del mercado ha sido considerable, con caídas en el dólar y un descenso en los índices de Wall Street, donde los inversores muestran nerviosismo ante la situación actual.
Tres expresidentes de la Fed han respaldado públicamente a Powell, advirtiendo que la investigación representa un “intento sin precedentes de socavar la independencia del banco central”, algo que debería alarmar a cualquier defensor del estado de derecho en Estados Unidos. A medida que se acerca el final del mandato de Powell en mayo, los temores aumentan acerca de un posible sucesor que pueda también enfrentarse a presiones similares, lo cual podría amenazar la autonomía de la Fed en el futuro.
Trump ha criticado la renovación de la sede de la Fed, argumentando que el coste inicial de alrededor de 2.500 millones de dólares ha aumentado a 3.100 millones, lo que Powell ha refutado. La administración Trump ha intentado influir en la dirección de la Fed, lo que ha llevado a muchos a cuestionar el futuro de la política monetaria en un ambiente donde la independencia del banco central puede estar en riesgo. Esta situación plantea interrogantes no solo sobre la capacidad de la Fed para actuar con libertad, sino también sobre la estabilidad económica del país en un contexto electoral, donde Trump insiste en la necesidad de una política monetaria más alineada a sus deseos partidistas.