EconomíaContrastada con 10 fuentes
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La inflación en España sube al 3,5% en julio por el aumento de electricidad y combustibles
Este incremento de tres décimas es el más alto registrado desde mayo de 2024.
Publicado: 30 de julio de 2026, 08:54
La inflación en España ha aumentado a un 3,5% en julio de 2024, marcando un crecimiento de tres décimas con respecto al mes anterior, cuando se mantenía en un 3,2%. Este es el nivel más alto registrado en más de dos años, según el índice de precios de consumo (IPC) adelantado por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El incremento en la inflación se atribuye principalmente al encarecimiento de los combustibles y de la electricidad, impulsado por la situación internacional, específicamente la guerra en Irán, que ha ejercido una presión significativa sobre los precios de la energía. Esta presión se ha visto acentuada por el fin de las rebajas fiscales aplicadas a los combustibles y el retorno del IVA al tipo general del 21% desde principios de julio.
El Ministerio de Economía ha señalado que este contexto complejo está afectando a los mercados energéticos y que las medidas implantadas, aunque han amortiguado una parte del impacto, no han sido suficientes para evitar el aumento en los precios. Según estimaciones, el Plan de Respuesta del Ministerio ha logrado reducir la inflación en aproximadamente un punto en los últimos meses, absorbiendo más del 60% del incremento atribuible al conflicto en Irán.
En términos de inflación subyacente, que excluye productos energéticos y alimentos no elaborados, se ha situado en un 3%, lo que representa un aumento de una décima en comparación con junio. Esto indica que, a pesar del aumento de precios en los sectores energéticos, también se están trasladando incrementos a otras áreas de la cesta de consumo.
Aunque el IPC ha subido un 0,2% en comparación con el mes anterior, este aumento ha sido cuatro décimas menor al registrado en junio. Es la primera vez en seis meses que se observa una acumulación de alzas consecutivas, lo que ha generado inquietud sobre la capacidad del Gobierno para controlar la inflación.
El índice de precios de consumo armonizado (IPCA), utilizado para realizar comparaciones con otros países europeos, ha registrado un aumento de dos décimas en su tasa interanual, alcanzando un 3,8%. Sin embargo, su variación mensual ha sido negativa, mostrando un descenso del 0,1% respecto a junio.
El INE publicará los datos definitivos del IPC de julio el próximo 13 de agosto, lo que permitirá un análisis más detallado de la evolución de los diferentes componentes del indicador y sus impactos en la economía y en los hogares españoles. Este aumento de la inflación se produce en un contexto de creciente preocupación económica, donde las familias enfrentan un poder adquisitivo cada vez más erosionado por el alza de precios, lo que pone a prueba la efectividad de las políticas de respuesta del Gobierno en un entorno internacional tan volátil.
El incremento en la inflación se atribuye principalmente al encarecimiento de los combustibles y de la electricidad, impulsado por la situación internacional, específicamente la guerra en Irán, que ha ejercido una presión significativa sobre los precios de la energía. Esta presión se ha visto acentuada por el fin de las rebajas fiscales aplicadas a los combustibles y el retorno del IVA al tipo general del 21% desde principios de julio.
El Ministerio de Economía ha señalado que este contexto complejo está afectando a los mercados energéticos y que las medidas implantadas, aunque han amortiguado una parte del impacto, no han sido suficientes para evitar el aumento en los precios. Según estimaciones, el Plan de Respuesta del Ministerio ha logrado reducir la inflación en aproximadamente un punto en los últimos meses, absorbiendo más del 60% del incremento atribuible al conflicto en Irán.
En términos de inflación subyacente, que excluye productos energéticos y alimentos no elaborados, se ha situado en un 3%, lo que representa un aumento de una décima en comparación con junio. Esto indica que, a pesar del aumento de precios en los sectores energéticos, también se están trasladando incrementos a otras áreas de la cesta de consumo.
Aunque el IPC ha subido un 0,2% en comparación con el mes anterior, este aumento ha sido cuatro décimas menor al registrado en junio. Es la primera vez en seis meses que se observa una acumulación de alzas consecutivas, lo que ha generado inquietud sobre la capacidad del Gobierno para controlar la inflación.
El índice de precios de consumo armonizado (IPCA), utilizado para realizar comparaciones con otros países europeos, ha registrado un aumento de dos décimas en su tasa interanual, alcanzando un 3,8%. Sin embargo, su variación mensual ha sido negativa, mostrando un descenso del 0,1% respecto a junio.
El INE publicará los datos definitivos del IPC de julio el próximo 13 de agosto, lo que permitirá un análisis más detallado de la evolución de los diferentes componentes del indicador y sus impactos en la economía y en los hogares españoles. Este aumento de la inflación se produce en un contexto de creciente preocupación económica, donde las familias enfrentan un poder adquisitivo cada vez más erosionado por el alza de precios, lo que pone a prueba la efectividad de las políticas de respuesta del Gobierno en un entorno internacional tan volátil.