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La inflación de la zona euro se estabiliza en el 2% al cerrar 2025, conforme al objetivo del BCE
A pesar de la incertidumbre global, la inflación muestra señales de control, y el BCE prevé mantener los tipos de interés en 'modo pausa'.
Publicado: 9 de enero de 2026, 21:18
La inflación en la zona euro terminó el año con un incremento del 2%, cumpliendo así con el objetivo del Banco Central Europeo (BCE). Eurostat informa que este resultado se logró a pesar de la guerra comercial y la falta de respuesta europea a los aranceles. La media anual de inflación fue del 2,12%, lo que sugiere un ambiente de estabilidad que podría permitir al BCE mantener los tipos de interés sin ajustes en su reunión de enero.
La caída de los precios energéticos, que disminuyeron un 1,9% en diciembre, fue clave para esta estabilidad inflacionaria. Además, la inflación subyacente se mantuvo en un 2,4% durante tres meses, acompañado de un aumento del 3% en costos de servicios. El BCE, bajo la presidencia de Christine Lagarde, ha priorizado el crecimiento económico con reducciones de tipos desde 2024 y proyecciones de crecimiento del 1,4% para 2025.
A pesar de un enfriamiento en la euforia bursátil, la economía muestra resiliencia gracias a un fuerte consumo y políticas monetarias adecuadas. Las expectativas para el crecimiento futuro, sin embargo, dependen de eventos globales y podrían seguir influyendo en la economía de la eurozona.
La caída de los precios energéticos, que disminuyeron un 1,9% en diciembre, fue clave para esta estabilidad inflacionaria. Además, la inflación subyacente se mantuvo en un 2,4% durante tres meses, acompañado de un aumento del 3% en costos de servicios. El BCE, bajo la presidencia de Christine Lagarde, ha priorizado el crecimiento económico con reducciones de tipos desde 2024 y proyecciones de crecimiento del 1,4% para 2025.
A pesar de un enfriamiento en la euforia bursátil, la economía muestra resiliencia gracias a un fuerte consumo y políticas monetarias adecuadas. Las expectativas para el crecimiento futuro, sin embargo, dependen de eventos globales y podrían seguir influyendo en la economía de la eurozona.