Progresista 82%Conservador 18%

La inflación de la zona euro se estabiliza en el 2% al cerrar 2025, conforme al objetivo del BCE

A pesar de la incertidumbre global, la inflación muestra señales de control, y el BCE prevé mantener los tipos de interés en 'modo pausa'.

Publicado: 9 de enero de 2026, 21:18

La inflación en la zona euro terminó el año con un incremento del 2%, cumpliendo así con el objetivo del Banco Central Europeo (BCE). Eurostat informa que este resultado se logró a pesar de la guerra comercial y la falta de respuesta europea a los aranceles. Este aumento de precios se ha consolidado como una tendencia, con una media anual de inflación que fue del 2,12%, lo que sugiere un ambiente de estabilidad que podría permitir al BCE mantener los tipos de interés sin ajustes en su reunión de enero. Las proyecciones indican que el BCE mantendrá los tipos en modo pausa en 2026, con analistas vaticinando que no habrá cambios significativos en las tasas oficiales, salvo un giro inesperado de la economía.

La caída de los precios energéticos, que disminuyeron un 1,9% en diciembre, fue clave para esta estabilidad inflacionaria. Además, la inflación subyacente se mantuvo en un 2,4% durante tres meses, acompañado de un aumento del 3% en costos de servicios. En un contexto de incertidumbre global, la nula respuesta de la UE a los aranceles de Estados Unidos ha influido en esta estabilización de precios, evitando un impacto mayor en la economía de la eurozona. El BCE, bajo la presidencia de Christine Lagarde, ha priorizado el crecimiento económico con reducciones de tipos desde 2024 y proyecciones de crecimiento del 1,4% para 2025. Se prevé que el crecimiento será moderado, en un entorno global lleno de retos geopolíticos, como la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, que podría afectar las cotizaciones energéticas y, por ende, la inflación.

A pesar de un enfriamiento en la euforia bursátil, la economía muestra resiliencia gracias a un fuerte consumo y políticas monetarias adecuadas. La expectativa para el crecimiento futuro, sin embargo, depende de eventos globales y podría seguir influyendo en la economía de la eurozona.