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La inestabilidad en Siria provoca el traslado de 7,000 prisioneros del Estado Islámico a Irak en medio del conflicto interno
Estados Unidos y el nuevo gobierno sirio reconfiguran el manejo de los prisioneros mientras la lucha entre las fuerzas kurdas y Damasco se intensifica.
Publicado: 28 de enero de 2026, 06:49
La reciente escalada de violencia en Siria ha llevado a un inédito reordenamiento de la situación carcelaria. Estados Unidos ha anunciado el traslado de hasta 7,000 prisioneros del Estado Islámico desde Siria a Irak, buscando garantizar la seguridad regional y evitar fugas durante los combates. Las Fuerzas Democráticas Sirias, aliadas de Washington, han visto deteriorarse su control de prisiones debido a la ofensiva del ejército sirio, que ha recuperado el 90% del territorio anterior bajo su control.
La situación en los campos donde se encuentran los prisioneros es alarmante, con reportes de sobrepoblación y malos tratos por parte de los guardias. Estados Unidos ha optado por reubicar a los prisioneros en Irak, generando inquietud sobre el manejo de estos detenidos dado que algunos podrían ser ciudadanos de otros países. La población local enfrenta una creciente inseguridad y la reconfiguración de la administración en el noreste sirio complica aún más el panorama, dejando a muchos sin la protección que solía brindarles su relación con Washington.
La situación en los campos como Al Hol y Roj, que albergan miles de prisioneros, ha sido objeto de críticas debido a condiciones inhumanas. Aunque se han realizado repatriaciones, la cantidad de personas sigue siendo elevada y exigen atención urgente por parte de organizaciones de derechos humanos, subrayando la complejidad del problema y las distintas repercusiones a nivel regional.
La situación en los campos donde se encuentran los prisioneros es alarmante, con reportes de sobrepoblación y malos tratos por parte de los guardias. Estados Unidos ha optado por reubicar a los prisioneros en Irak, generando inquietud sobre el manejo de estos detenidos dado que algunos podrían ser ciudadanos de otros países. La población local enfrenta una creciente inseguridad y la reconfiguración de la administración en el noreste sirio complica aún más el panorama, dejando a muchos sin la protección que solía brindarles su relación con Washington.
La situación en los campos como Al Hol y Roj, que albergan miles de prisioneros, ha sido objeto de críticas debido a condiciones inhumanas. Aunque se han realizado repatriaciones, la cantidad de personas sigue siendo elevada y exigen atención urgente por parte de organizaciones de derechos humanos, subrayando la complejidad del problema y las distintas repercusiones a nivel regional.