Progresista 64.8%Conservador 35.2%
La incertidumbre persiste en las elecciones hondureñas a medida que se agudizan las irregularidades en el escrutinio de votos
La OEA llama a agilizar el conteo mientras conflictos políticos se intensifican entre candidatos.
Publicado: 10 de diciembre de 2025, 16:27
Las elecciones generales de Honduras, celebradas el pasado 30 de noviembre, han estado marcadas por serios problemas en el conteo de votos, lo que ha generado una creciente incertidumbre en el país. Con casi un 99% de las actas escrutadas, el candidato del conservador Partido Nacional, Nasry ‘Tito’ Asfura, mantiene una estrecha ventaja sobre Salvador Nasralla del Partido Liberal, lo que ha llevado a acusaciones de irregularidades por parte de ambos candidatos.
La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Ana Paola Hall, atribuyó a "problemas técnicos" la caída del sistema de escrutinio de las elecciones generales. Hall afirmó que la falla obedeció a "problemas ajenos al pleno" y que el CNE ha tenido "la voluntad firme de que la divulgación sea continua".
El CNE ha enfrentado críticas por las demoras en el conteo debido a fallas técnicas en su sistema. Esta situación ha generado que muchos hondureños cuestionen la transparencia del proceso electoral. Las tensiones políticas han aumentado, especialmente por las declaraciones de varios partidos que han solicitado la nulidad de las elecciones, alegando injerencia externa y fraude sistemático. El consejero oficialista Marlon Ochoa también denunció fallas de seguridad en el sistema electrónico de transmisión de los resultados electores, lo que ha agudizado las críticas sobre la integridad del proceso.
Salvador Nasralla ha denunciado un 'robo de votos' y ha exigido un conteo limpio. Mientras tanto, la OEA ha instado al CNE a agilizar el escrutinio para restaurar la confianza. Desde el día de las elecciones, ha habido múltiples interrupciones en la transmisión de los resultados, lo que ha contribuido a una creciente desconfianza entre la población y los partidos políticos. La situación ha sido descrita como un ambiente de 'voto del miedo', impulsado por la injerencia de Donald Trump, lo que ha aumentado la polarización en las elecciones.
Con el 99,40 % de las actas escrutadas, Asfura se impone con 1.298.835 votos (40,52 %), mientras que Nasralla suma 1.256.428 votos (39,48 %). Sin embargo, se han reportado inconsistencias en hasta 2.773 actas que podrían abarcar un 15% de los votos emitidos, lo que obligará a un recuento. Los resultados oficiales continúan siendo prohibitivos de cambios y el CNE tiene un plazo máximo de 30 días para dar a conocer los resultados finales de las elecciones.
A medida que se intensifica la incertidumbre, la presión sobre el CNE para garantizar un proceso transparente y eficiente se ha vuelto más apremiante. Ante las denuncias de irregularidades y un ambiente tenso, muchos observadores y partidos advierten que la situación podría desembocar en una crisis política si los resultados no se manejan con la debida diligencia. En este contexto, Manuel Zelaya, expresidente de Honduras, sostiene que según el conteo nacional de actas, Nasralla "ganaría las elecciones 'acta por acta'", lo que añade más tensión al proceso electoral actual.
La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Ana Paola Hall, atribuyó a "problemas técnicos" la caída del sistema de escrutinio de las elecciones generales. Hall afirmó que la falla obedeció a "problemas ajenos al pleno" y que el CNE ha tenido "la voluntad firme de que la divulgación sea continua".
El CNE ha enfrentado críticas por las demoras en el conteo debido a fallas técnicas en su sistema. Esta situación ha generado que muchos hondureños cuestionen la transparencia del proceso electoral. Las tensiones políticas han aumentado, especialmente por las declaraciones de varios partidos que han solicitado la nulidad de las elecciones, alegando injerencia externa y fraude sistemático. El consejero oficialista Marlon Ochoa también denunció fallas de seguridad en el sistema electrónico de transmisión de los resultados electores, lo que ha agudizado las críticas sobre la integridad del proceso.
Salvador Nasralla ha denunciado un 'robo de votos' y ha exigido un conteo limpio. Mientras tanto, la OEA ha instado al CNE a agilizar el escrutinio para restaurar la confianza. Desde el día de las elecciones, ha habido múltiples interrupciones en la transmisión de los resultados, lo que ha contribuido a una creciente desconfianza entre la población y los partidos políticos. La situación ha sido descrita como un ambiente de 'voto del miedo', impulsado por la injerencia de Donald Trump, lo que ha aumentado la polarización en las elecciones.
Con el 99,40 % de las actas escrutadas, Asfura se impone con 1.298.835 votos (40,52 %), mientras que Nasralla suma 1.256.428 votos (39,48 %). Sin embargo, se han reportado inconsistencias en hasta 2.773 actas que podrían abarcar un 15% de los votos emitidos, lo que obligará a un recuento. Los resultados oficiales continúan siendo prohibitivos de cambios y el CNE tiene un plazo máximo de 30 días para dar a conocer los resultados finales de las elecciones.
A medida que se intensifica la incertidumbre, la presión sobre el CNE para garantizar un proceso transparente y eficiente se ha vuelto más apremiante. Ante las denuncias de irregularidades y un ambiente tenso, muchos observadores y partidos advierten que la situación podría desembocar en una crisis política si los resultados no se manejan con la debida diligencia. En este contexto, Manuel Zelaya, expresidente de Honduras, sostiene que según el conteo nacional de actas, Nasralla "ganaría las elecciones 'acta por acta'", lo que añade más tensión al proceso electoral actual.