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La importancia del ejercicio y la dieta en el bienestar de los mayores: desde evitar antidepresivos hasta ralentizar el envejecimiento
Investigaciones recientes destacan el papel del ejercicio y hábitos alimentarios en la salud mental y física de las personas mayores.
Publicado: 25 de agosto de 2025, 19:14
La salud y el bienestar de las personas mayores son temas de vital importancia en la sociedad actual, especialmente a medida que la población envejece. Recientes estudios han puesto de manifiesto la relevancia de dos factores clave: el ejercicio físico y una alimentación saludable, específicamente la dieta mediterránea, que juegan un papel crucial en el bienestar psicológico de los mayores. Un estudio del Hospital de Bellvitge en Barcelona ha revelado que adoptar hábitos como caminar 20 minutos al día puede reducir significativamente la necesidad de antidepresivos en este grupo, con hallazgos de que caminar y alimentarse de manera equilibrada puede retrasar entre un 15% y un 30% el uso de medicamentos para tratar la depresión y la ansiedad. Este estudio, que analizó a más de 7.000 personas de entre 55 a 80 años con riesgo cardiovascular, subraya que la dieta mediterránea y la actividad física no solo benefician el estado físico, sino que también mejoran la salud mental.
Investigaciones han identificado genes relacionados con el envejecimiento acelerado y revelado el impacto positivo del ejercicio en la salud. Por ejemplo, estudios de la Universidad Edith Cowan demuestran que una sola sesión de ejercicio puede reducir el crecimiento de células cancerosas en un 30% entre sobrevivientes de cáncer de mama, destacando el potencial del ejercicio como tratamiento en el contexto oncológico. Además, con una dieta mediterránea rica en pescado azul y legumbres, los adultos mayores pueden ralentizar hasta un 30% el uso de fármacos antidepresivos, lo que refuerza la importancia de hábitos alimentarios saludables.
En conjunto, estos estudios enfatizan que la dieta mediterránea y el ejercicio son no solo métodos para mejorar la calidad de vida y prolongar la independencia, sino también herramientas preventivas en el manejo de enfermedades crónicas, respaldando la interconexión entre la genética y los hábitos de vida en el envejecimiento saludable. La adopción de hábitos matutinos, como la hidratación y el movimiento, también se ha identificado como crucial para la salud general y emocional, afectando positivamente los ritmos circadianos y la longevidad.
Investigaciones han identificado genes relacionados con el envejecimiento acelerado y revelado el impacto positivo del ejercicio en la salud. Por ejemplo, estudios de la Universidad Edith Cowan demuestran que una sola sesión de ejercicio puede reducir el crecimiento de células cancerosas en un 30% entre sobrevivientes de cáncer de mama, destacando el potencial del ejercicio como tratamiento en el contexto oncológico. Además, con una dieta mediterránea rica en pescado azul y legumbres, los adultos mayores pueden ralentizar hasta un 30% el uso de fármacos antidepresivos, lo que refuerza la importancia de hábitos alimentarios saludables.
En conjunto, estos estudios enfatizan que la dieta mediterránea y el ejercicio son no solo métodos para mejorar la calidad de vida y prolongar la independencia, sino también herramientas preventivas en el manejo de enfermedades crónicas, respaldando la interconexión entre la genética y los hábitos de vida en el envejecimiento saludable. La adopción de hábitos matutinos, como la hidratación y el movimiento, también se ha identificado como crucial para la salud general y emocional, afectando positivamente los ritmos circadianos y la longevidad.