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La Guardia Civil investiga el trágico accidente ferroviario de Adamuz al analizar el vagón 6 del Iryo tras el descarrilamiento.

Las pesquisas sobre el siniestro mortal que dejó 45 fallecidos avanzan con la inmovilización y análisis del vagón 6, primer descarrilado.

Publicado: 26 de enero de 2026, 03:40

El accidente ferroviario ocurrido el pasado domingo en Adamuz, Córdoba, dejó un saldo trágico de 45 víctimas mortales tras el choque entre un tren Iryo y un Alvia. La Guardia Civil ha inmovilizado el vagón 6 del Iryo, que fue el primero en descarrilar, para analizar su posible relación con las causas del siniestro. Según ha informado el ministro de Transportes, Óscar Puente, este análisis es crucial para comprender cómo se produjeron los hechos y ha instado a la prudencia ante las especulaciones.

Los expertos del Equipo Central de Inspecciones Oculares de la Guardia Civil han llevado a cabo una exhaustiva revisión de los vagones 7 y 8 del Iryo, que también se vieron implicados en el accidente. La inspección ocular de estos vagones ha sido concluida y se espera que la inspección del vagón 6 comience en breve, ya que este se ha señalado como clave en la investigación por presentar características que podrían correlacionarse con el descarrilamiento. El ministro Puente ha indicado que es fundamental no apresurarse en llegar a conclusiones definitivas, ya que la investigación se encuentra en sus primeras fases y continúa la recopilación de evidencias.

Un informe preliminar de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) sostiene que las hendiduras en las ruedas del lado derecho del vagón 6 son compatibles con una ruptura previa de la vía antes del accidente. Este hallazgo plantea la hipótesis de que el descarrilamiento del vagón pudo haber sido causado por un defecto en la vía, lo que podría explicar la secuencia de eventos que llevaron a la colisión con el tren Alvia. El informe también sostiene que las hendiduras halladas en los coches 2, 3, 4 y 5 del Iryo son compatibles con la sección del carril exterior de la vía que se ha localizado roto, sugiriendo que la vía ya estaba dañada cuando pasó el tren Iryo.

Además, el ministro de Transportes ha hecho un llamamiento a la prudencia y ha advertido contra las especulaciones sobre un posible mal estado de la vía como causa del accidente. “No se puede extraer conclusiones sólidas dos días después del accidente y antes de que los técnicos puedan analizar todos los elementos clave”, comentó. En este sentido, la CIAF ha anunciado que se trasladaron a Madrid varios fragmentos de raíl del lugar del siniestro para su análisis y estudio en laboratorio.