Progresista 40.9%Conservador 59.1%
La Guardia Civil detiene a dos jóvenes por grabar y difundir imágenes íntimas de 50 mujeres en la Operación Vinteox
Los detenidos grababan sin consentimiento y compartían contenido sexual en grupos cerrados de redes sociales.
Publicado: 6 de agosto de 2025, 12:00
La Guardia Civil de La Rioja ha llevado a cabo la detención de dos jóvenes de 23 años, uno de La Rioja y otro de Soria, bajo la acusación de grabar sin consentimiento y difundir imágenes íntimas de aproximadamente 50 mujeres. Este caso se enmarca dentro de la Operación Vinteox, que se puso en marcha en marzo tras la detección de grupos cerrados en redes sociales donde se compartían archivos de mujeres con contenido sexual.
Los detenidos estaban implicados en la administración de estos grupos y se llegó a lucrar con la difusión de imágenes. La investigación ha evidenciado que muchos de los vídeos fueron grabados en videollamadas sin el consentimiento de las mujeres, quienes en su mayoría tenían relaciones de amistad o parentesco con los autores. Además, se han identificado hasta 27 mujeres afectadas, y la investigación continúa ante la posibilidad de que haya más material comprometedor.
Este caso ha puesto de relieve la creciente preocupación en España sobre delitos cibernéticos que afectan especialmente a menores, con cifras en aumento en denuncias por delitos sexuales. La forma de operar de los detenidos era altamente invasiva, utilizando tecnología para hacer las grabaciones indetectables y distribuyendo el material en grupos privados de mensajería.
Los detenidos estaban implicados en la administración de estos grupos y se llegó a lucrar con la difusión de imágenes. La investigación ha evidenciado que muchos de los vídeos fueron grabados en videollamadas sin el consentimiento de las mujeres, quienes en su mayoría tenían relaciones de amistad o parentesco con los autores. Además, se han identificado hasta 27 mujeres afectadas, y la investigación continúa ante la posibilidad de que haya más material comprometedor.
Este caso ha puesto de relieve la creciente preocupación en España sobre delitos cibernéticos que afectan especialmente a menores, con cifras en aumento en denuncias por delitos sexuales. La forma de operar de los detenidos era altamente invasiva, utilizando tecnología para hacer las grabaciones indetectables y distribuyendo el material en grupos privados de mensajería.