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La firma del acuerdo comercial entre la UE y Mercosur se aplaza de nuevo a enero debido a presiones francesas e italianas.

Después de 25 años de negociaciones, la Unión Europea busca satisfacer las demandas de sus Estados miembros antes de la firma.

Publicado: 22 de diciembre de 2025, 08:14

El esperadísimo acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, que lleva en negociaciones desde hace 25 años, enfrentó nuevos retrasos cuando la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, confirmó que la firma, inicialmente prevista para este sábado en Brasil, ha sido aplazada a enero. Esta decisión fue motivada por la oposición de Francia e Italia, que han expresado la necesidad de garantías adicionales para proteger a sus agricultores de la competencia de productos sudamericanos.

La situación política ha sido tensa, especialmente en Francia, donde los agricultores han manifestado su descontento ante la posibilidad de que el acuerdo facilite la importación de productos con estándares más bajos. El presidente francés, Emmanuel Macron, ha insistido en que cualquier acuerdo debe incluir garantías que protejan a la agricultura nacional. Por su parte, Italia, bajo la dirección de la primera ministra Giorgia Meloni, también ha solicitado más tiempo para abordar las preocupaciones de sus agricultores, destacando que el acuerdo no puede ser firmado sin garantías completas.

El Mercosur, a través de sus ministros, manifestó este viernes que está dispuesto a esperar que la Unión Europea supere sus divergencias para poder suscribir el tratado lo más breve posible. La reunión de los cancilleres en Brasilia, por otro lado, puso de manifiesto la frustración del bloque sudamericano ante este último aplazamiento, a pesar de su compromiso de mantener abiertas las negociaciones.

Múltiples fuentes europeas han señalado que el 12 de enero se plantea como una nueva fecha posible para la firma, pero esto depende de la capacidad de los líderes europeos para alcanzar un consenso sobre las salvaguardias agrícolas. El vicepresidente brasileño, Geraldo Alckmin, destacó su optimismo respecto a lograr un acuerdo pronto, indicando que el tratado es importante para la posición del Mercosur en el contexto internacional. La falta de apoyo en la última votación para validar el acuerdo evidenció las diferencias internas en la Unión Europea, lo que obligó a von der Leyen a buscar soluciones que satisfagan las inquietudes de todos los Estados miembros antes de proceder.

Por otro lado, la presidenta de la Comisión Europea reafirmó su compromiso y confianza en reunir el respaldo político necesario para firmar el acuerdo, aunque admitió que requerirá más tiempo para convencer a los Estados miembros reticentes, especialmente Francia e Italia. Las manifestaciones de agricultores en varios países europeos también han ejercido presión sobre la situación, generando un ambiente de urgencia en las discusiones.