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La familia real española se despide de Irene de Grecia con dolor y unión en el funeral de su hermana Sofía
La ceremonia se llevó a cabo en Atenas tras un responso en Madrid, marcada por la ausencia del rey emérito Juan Carlos I.
Publicado: 21 de enero de 2026, 00:06
El 20 de enero de 2026, la familia real española y numerosos allegados se reunieron en Atenas para dar el último adiós a Irene de Grecia, hermana de la reina Sofía, quien falleció el 15 de enero a los 83 años. El funeral, realizado en la Catedral Metropolitana de Atenas, fue un momento de gran connotación emocional, especialmente para la reina Sofía, quien había estado al lado de su hermana durante sus últimos días.
Irene de Grecia, conocida cariñosamente como 'tía Pecu', era una figura entrañable dentro de la familia real, caracterizada por su dedicación a causas sociales y su inusual independencia para una mujer de su posición. Su vida estuvo marcada por una profunda unión con su hermana Sofía, con quien compartió muchos momentos y vivió durante años en el Palacio de la Zarzuela. Antes del funeral en Atenas, el 17 de enero se celebró un responso en la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio en Madrid, donde la ausencia del rey emérito Juan Carlos I fue notoria.
La ceremonia en Atenas fue acompañada de diversas alabanzas a la vida de Irene, quien había dedicado gran parte de su existencia a la ayuda humanitaria y social. El entierro se llevó a cabo en el cementerio de Tatoi, donde descansan otros miembros de la familia real griega. Irene de Grecia será recordada no solo por su linaje real, sino por las profundas conexiones humanas que mantuvo a lo largo de su vida, dejando un legado de amor y servicio que perdurará en su familia y en el corazón del público.
Irene de Grecia, conocida cariñosamente como 'tía Pecu', era una figura entrañable dentro de la familia real, caracterizada por su dedicación a causas sociales y su inusual independencia para una mujer de su posición. Su vida estuvo marcada por una profunda unión con su hermana Sofía, con quien compartió muchos momentos y vivió durante años en el Palacio de la Zarzuela. Antes del funeral en Atenas, el 17 de enero se celebró un responso en la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio en Madrid, donde la ausencia del rey emérito Juan Carlos I fue notoria.
La ceremonia en Atenas fue acompañada de diversas alabanzas a la vida de Irene, quien había dedicado gran parte de su existencia a la ayuda humanitaria y social. El entierro se llevó a cabo en el cementerio de Tatoi, donde descansan otros miembros de la familia real griega. Irene de Grecia será recordada no solo por su linaje real, sino por las profundas conexiones humanas que mantuvo a lo largo de su vida, dejando un legado de amor y servicio que perdurará en su familia y en el corazón del público.