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La familia de Sandra Peña presenta querella contra el colegio Irlandesas de Loreto tras su suicidio relacionado con acoso escolar
Acusan a la institución educativa y a su personal de homicidio, lesiones psíquicas y trato degradante debido a su inacción ante el bullying.
Publicado: 9 de enero de 2026, 21:26
La familia de Sandra Peña, una menor de 14 años que se suicidó el 14 de octubre en Sevilla, ha llevado a cabo una querella contra el colegio Irlandesas de Loreto, que consideran responsable por no haber actuado en consecuencia ante el acoso escolar que sufría la joven. Los padres de Sandra han alegado que el centro educativo y su personal docente pueden ser acusados de homicidio, lesiones psíquicas y trato degradante debido a su supuesta falta de acción en un caso que terminó en tragedia.
La muerte de Sandra ha encendido el debate sobre el bullying en las escuelas, llevando a la familia a tomar medidas legales para exigir responsabilidad. La querella presentada es paralela a las investigaciones que lleva a cabo la Fiscalía, que explora las circunstancias del suicidio y las acciones (o falta de ellas) del colegio. Según declaraciones del tío de Sandra, Isaac Villar, las diligencias de la Fiscalía apuntan a la posible implicación de los docentes debido a la presunta inacción ante el acoso escolar que sufría la menor. Las autoridades educativas han admitido que no se activaron debidamente los protocolos de acoso y otras conductas relacionadas con el suicidio, pese a las denuncias y evidencias presentadas por la familia.
Los acontecimientos han movilizado a cientos de estudiantes en España, que han salido a las calles para protestar contra el acoso escolar, clamando por medidas más efectivas que garanticen la protección del alumnado y eviten la repetición de tragedias como la de Sandra Peña. Las manifestaciones, convocadas por el Sindicato de Estudiantes, ocurrieron en 55 ciudades del país, uniendo a miles de jóvenes contra el acoso escolar. La situación ha llamado la atención de medios y activistas, destacando la importancia de una respuesta clara y contundente ante el bullying en las instituciones educativas. Aunque el colegio ha afirmado que activó los protocolos correspondientes, la realidad parece mostrar que las madres de las menores implicadas en el acoso solo recibieron un cambio de aula, acción considerada insuficiente por parte de la familia.
La muerte de Sandra ha encendido el debate sobre el bullying en las escuelas, llevando a la familia a tomar medidas legales para exigir responsabilidad. La querella presentada es paralela a las investigaciones que lleva a cabo la Fiscalía, que explora las circunstancias del suicidio y las acciones (o falta de ellas) del colegio. Según declaraciones del tío de Sandra, Isaac Villar, las diligencias de la Fiscalía apuntan a la posible implicación de los docentes debido a la presunta inacción ante el acoso escolar que sufría la menor. Las autoridades educativas han admitido que no se activaron debidamente los protocolos de acoso y otras conductas relacionadas con el suicidio, pese a las denuncias y evidencias presentadas por la familia.
Los acontecimientos han movilizado a cientos de estudiantes en España, que han salido a las calles para protestar contra el acoso escolar, clamando por medidas más efectivas que garanticen la protección del alumnado y eviten la repetición de tragedias como la de Sandra Peña. Las manifestaciones, convocadas por el Sindicato de Estudiantes, ocurrieron en 55 ciudades del país, uniendo a miles de jóvenes contra el acoso escolar. La situación ha llamado la atención de medios y activistas, destacando la importancia de una respuesta clara y contundente ante el bullying en las instituciones educativas. Aunque el colegio ha afirmado que activó los protocolos correspondientes, la realidad parece mostrar que las madres de las menores implicadas en el acoso solo recibieron un cambio de aula, acción considerada insuficiente por parte de la familia.