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La expulsión de Robert Jenrick del Partido Conservador británico y su unión a Reform UK marcan un cambio en la política del país
La líder Kemi Badenoch busca frenar el éxodo hacia la ultraderecha, pero los ecos de la popularidad de Farage se fortalecen.
Publicado: 17 de enero de 2026, 14:20
El reciente cisma en el Partido Conservador del Reino Unido ha tomado un giro significativo con la expulsión de Robert Jenrick, un destacado miembro de su Gabinete en la Sombra. Su líder, Kemi Badenoch, ha decidido eliminarlo de sus posiciones tras recibir información sobre su planeada deserción hacia Reform UK, un partido de ultraderecha liderado por Nigel Farage. Esta decisión subraya no solo las luchas internas de los conservadores, sino también el ascenso de Farage como una fuerza en la política británica que despierta tanto admiración como temor.
Jenrick fue un miembro clave del Partido Conservador y se destacó como uno de los políticos más populares entre sus afiliados. Sin embargo, su postura ha evolucionado con el tiempo, siendo ahora señalado como un político que adopta un discurso radical similar al de la ultraderecha. Su expulsión ha sido entendida como un intento de Badenoch de demostrar liderazgo ante la creciente deserción hacia Reform UK, que enfrenta una crisis de identidad y un lento desvanecimiento en la relevancia política.
La respuesta de Farage ante esta situación ha sido acogedora, destacando cómo su partido se ha convertido en una alternativa viable para aquellos que se alejan del conservadurismo tradicional. Los votantes evalúan opciones en un contexto cada vez más polarizado, mientras que el liderazgo de Badenoch se debate en medio de varios frentes abiertos contra la deserción y la popularidad de Reform UK.
Jenrick fue un miembro clave del Partido Conservador y se destacó como uno de los políticos más populares entre sus afiliados. Sin embargo, su postura ha evolucionado con el tiempo, siendo ahora señalado como un político que adopta un discurso radical similar al de la ultraderecha. Su expulsión ha sido entendida como un intento de Badenoch de demostrar liderazgo ante la creciente deserción hacia Reform UK, que enfrenta una crisis de identidad y un lento desvanecimiento en la relevancia política.
La respuesta de Farage ante esta situación ha sido acogedora, destacando cómo su partido se ha convertido en una alternativa viable para aquellos que se alejan del conservadurismo tradicional. Los votantes evalúan opciones en un contexto cada vez más polarizado, mientras que el liderazgo de Badenoch se debate en medio de varios frentes abiertos contra la deserción y la popularidad de Reform UK.