Progresista 64.2%Conservador 35.8%
La ex primera ministra de Bangladesh, Sheikh Hasina, condenada a muerte por crímenes de lesa humanidad tras la represión de protestas estudiantiles en 2024.
El Tribunal Internacional de Crímenes de Bangladesh declara culpable a Hasina por ordenar una represión violenta que resultó en numerosos muertos.
Publicado: 17 de noviembre de 2025, 13:07
Este lunes, el Tribunal Internacional de Crímenes de Bangladesh (ICT) condenó a la ex primera ministra Sheikh Hasina a muerte por crímenes de lesa humanidad, debido a su responsabilidad en la represión brutal de las protestas estudiantiles que se desarrollaron en 2024. Los disturbios comenzaron cuando estudiantes protestaron contra un sistema de cuotas de empleo discriminatorio. Las manifestaciones pacíficas fueron violentamente reprimidas, resultando en hasta 1.500 muertos según informes de la ONU, aunque algunas estimaciones han señalado 1.400 fallecidos.
El ICT determinó que Hasina había incitado a la violencia y ordenado el uso de fuerza letal contra manifestantes desarmados. Junto a Hasina, su ex ministro del Interior, Asaduzaman Jan Kamal, también fue condenado a muerte. La reciente condena ha sido criticada por Hasina, quien argumenta que se trata de un juicio políticamente motivado. La ex primera ministra, que ha permanecido exiliada en India desde su dimisión en agosto de 2024, denunció que su condena responde a una persecución política dirigida por el Gobierno interino de Muhammad Yunus, que ha solicitado su extradición desde India.
El contexto político se complica con las elecciones programadas para febrero de 2026, afectadas por la prohibición del partido de Hasina, la Liga Awami. Esto provoca un clima de tensión y polarización en el país, con brotes de violencia y protestas en respuesta a su condena. Después de la condena, el Gobierno de Bangladesh calificó el fallo de "histórico" y apeló a la calma entre la ciudadanía. También se ha impreso un fuerte despliegue de fuerzas del ejército alrededor del ICT debido a la intensa atención mediática y las expectativas nacionales respecto al juicio, que se encuentra rodeado de fuertes controversias. La sentencia puede ser apelada ante el Tribunal Supremo de Bangladesh, pero el hijo de Hasina ha indicado que no se prevé una apelación, a menos que haya un cambio significativo en el panorama político, como la reinstauración del Gobierno electoral que incluya a la Liga Awami. Dadas las circunstancias, la estabilidad y futuro de Bangladesh continúan en un estado de incertidumbre.
El ICT determinó que Hasina había incitado a la violencia y ordenado el uso de fuerza letal contra manifestantes desarmados. Junto a Hasina, su ex ministro del Interior, Asaduzaman Jan Kamal, también fue condenado a muerte. La reciente condena ha sido criticada por Hasina, quien argumenta que se trata de un juicio políticamente motivado. La ex primera ministra, que ha permanecido exiliada en India desde su dimisión en agosto de 2024, denunció que su condena responde a una persecución política dirigida por el Gobierno interino de Muhammad Yunus, que ha solicitado su extradición desde India.
El contexto político se complica con las elecciones programadas para febrero de 2026, afectadas por la prohibición del partido de Hasina, la Liga Awami. Esto provoca un clima de tensión y polarización en el país, con brotes de violencia y protestas en respuesta a su condena. Después de la condena, el Gobierno de Bangladesh calificó el fallo de "histórico" y apeló a la calma entre la ciudadanía. También se ha impreso un fuerte despliegue de fuerzas del ejército alrededor del ICT debido a la intensa atención mediática y las expectativas nacionales respecto al juicio, que se encuentra rodeado de fuertes controversias. La sentencia puede ser apelada ante el Tribunal Supremo de Bangladesh, pero el hijo de Hasina ha indicado que no se prevé una apelación, a menos que haya un cambio significativo en el panorama político, como la reinstauración del Gobierno electoral que incluya a la Liga Awami. Dadas las circunstancias, la estabilidad y futuro de Bangladesh continúan en un estado de incertidumbre.