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La enfermedad del rey Mohamed VI de Marruecos impulsa la proyección pública del príncipe heredero Moulay Hasán en la Copa de África
La Casa Real ha confirmado que el rey sufre una dolencia lumbar, mientras su hijo asume un papel destacado en ceremonias.
Publicado: 13 de enero de 2026, 15:00
La salud del rey Mohamed VI de Marruecos ha generado preocupación entre los ciudadanos, ya que no ha aparecido en público desde octubre de 2025. Padece de lumbociática, lo que le ha obligado a permanecer en reposo. En su ausencia, el príncipe heredero Moulay Hasán ha tomado un rol protagónico durante la Copa de África de Naciones, inaugurando el evento y aumentando su visibilidad ante la nación, lo que sugiere una transición de poder.
La Casa Real ha emitido un comunicado sobre la condición del rey, asegurando que no hay signos de gravedad, aunque la salud del monarca ha estado deteriorándose, aumentando las especulaciones sobre el futuro de Marruecos. El príncipe Hasán ha cautivado al público, asistiendo a los partidos y conectando con los jóvenes, lo cual refuerza su imagen como figura representativa del reino.
El papel destacado del príncipe, especialmente en eventos oficiales y su participación durante la Copa, podría interpretarse como un paso hacia su preparación para asumir el trono, llenando el vacío dejado por su padre. La frágil salud del rey y la creciente proyección del príncipe resaltan un cambio estratégico en la monarquía marroquí.
La Casa Real ha emitido un comunicado sobre la condición del rey, asegurando que no hay signos de gravedad, aunque la salud del monarca ha estado deteriorándose, aumentando las especulaciones sobre el futuro de Marruecos. El príncipe Hasán ha cautivado al público, asistiendo a los partidos y conectando con los jóvenes, lo cual refuerza su imagen como figura representativa del reino.
El papel destacado del príncipe, especialmente en eventos oficiales y su participación durante la Copa, podría interpretarse como un paso hacia su preparación para asumir el trono, llenando el vacío dejado por su padre. La frágil salud del rey y la creciente proyección del príncipe resaltan un cambio estratégico en la monarquía marroquí.