Progresista 11.5%Conservador 88.5%
La edad de jubilación en España se incrementará a 66 años y 10 meses en 2026 con nuevas medidas para los pensionistas
Este será el último paso hacia la jubilación a los 67 años, mientras se introduce un nuevo sistema de cálculo de pensiones.
Publicado: 6 de diciembre de 2025, 14:36
En 2026, la edad legal para la jubilación ordinaria en España se incrementará a 66 años y diez meses, lo que marca el último paso en el periodo de transición hacia los 67 años. Quienes no hayan cotizado al menos 38 años y 3 meses deberán esperar para acceder a la pensión completa, mientras que quienes cumplan con el requisito aún podrán jubilarse a los 65 años sin penalización. Este aumento gradual ha sido respaldado por diversos sectores desde 2013.
Este incremento de dos meses respecto a 2025 representa el último paso del proceso de transición iniciado en 2013, que culminará en 2027 con la fijación definitiva de la edad de jubilación en 67 años para los trabajadores con menos de 38 años y seis meses cotizados. El nuevo sistema dual para el cálculo de la pensión ofrecerá a los trabajadores dos opciones: computar los últimos 29 años de carrera laboral o seguir con el sistema actual de 25 años. La implantación del nuevo sistema se realizará de forma progresiva durante 12 años, comenzando en 2026, cuando será posible calcular la pensión con los últimos 304 meses cotizados (25,33 años), descartando dos meses, o bien optar por los 25 años vigentes. El objetivo es que, en 2037, los trabajadores puedan elegir entre ambas fórmulas, aunque a partir de 2044 solo estará disponible la opción de los 29 años menos los dos peores. Además, se aumentará la cotización al Mecanismo de Equidad Intergeneracional al 0,9% en 2026, buscando asegurar la sostenibilidad del sistema de pensiones ante el aumento del gasto por jubilaciones.
El año 2026 ha traído consigo un nuevo aumento en la cotización del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que ha pasado del 0,8% al 0,9%. De este porcentaje, el 0,75% corresponde a la empresa y el 0,15% al trabajador. Esta sobrecotización tiene como finalidad reforzar los ingresos del sistema ante el previsible aumento del gasto derivado de las jubilaciones de la generación del ‘baby boom’. Además de esto, las pensiones mínimas y las no contributivas volverán a revalorizarse por encima de la media de la inflación, siendo necesario que estas prestaciones, que perciben aproximadamente 2,5 millones de personas, sean incrementadas más que el resto, superando el 2,7% fijado por la evolución media de los precios. Los cambios buscan adaptar el sistema a una población con mayor esperanza de vida, garantizando que las pensiones puedan sostenerse en el futuro.
Este incremento de dos meses respecto a 2025 representa el último paso del proceso de transición iniciado en 2013, que culminará en 2027 con la fijación definitiva de la edad de jubilación en 67 años para los trabajadores con menos de 38 años y seis meses cotizados. El nuevo sistema dual para el cálculo de la pensión ofrecerá a los trabajadores dos opciones: computar los últimos 29 años de carrera laboral o seguir con el sistema actual de 25 años. La implantación del nuevo sistema se realizará de forma progresiva durante 12 años, comenzando en 2026, cuando será posible calcular la pensión con los últimos 304 meses cotizados (25,33 años), descartando dos meses, o bien optar por los 25 años vigentes. El objetivo es que, en 2037, los trabajadores puedan elegir entre ambas fórmulas, aunque a partir de 2044 solo estará disponible la opción de los 29 años menos los dos peores. Además, se aumentará la cotización al Mecanismo de Equidad Intergeneracional al 0,9% en 2026, buscando asegurar la sostenibilidad del sistema de pensiones ante el aumento del gasto por jubilaciones.
El año 2026 ha traído consigo un nuevo aumento en la cotización del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que ha pasado del 0,8% al 0,9%. De este porcentaje, el 0,75% corresponde a la empresa y el 0,15% al trabajador. Esta sobrecotización tiene como finalidad reforzar los ingresos del sistema ante el previsible aumento del gasto derivado de las jubilaciones de la generación del ‘baby boom’. Además de esto, las pensiones mínimas y las no contributivas volverán a revalorizarse por encima de la media de la inflación, siendo necesario que estas prestaciones, que perciben aproximadamente 2,5 millones de personas, sean incrementadas más que el resto, superando el 2,7% fijado por la evolución media de los precios. Los cambios buscan adaptar el sistema a una población con mayor esperanza de vida, garantizando que las pensiones puedan sostenerse en el futuro.