Progresista 30%Conservador 70%
La economía china muestra señales de desaceleración con un crecimiento industrial del 5,7% en julio tras la guerra comercial.
Factores climáticos y la guerra comercial afectan la producción y las inversiones en el país asiático, según analistas económicos.
Publicado: 15 de agosto de 2025, 11:43
En julio de 2025, la producción industrial de China creció un 5,7 % interanual, una cifra inferior a las expectativas de analistas, quienes pronosticaban un aumento del 5,9 %. Este dato refleja una significativa desaceleración en comparación con el crecimiento del 6,8 % registrado en junio. La Oficina Nacional de Estadística atribuyó este frenazo a un entorno económico complejo, afectado por fenómenos climáticos extremos y tensiones derivadas de la guerra comercial con Estados Unidos. El sector manufacturero creció un 6,2 %, seguido por el minero con un 5 %, pero la producción de electricidad y agua se limitó a un 3,3 %.
Las ventas al por menor fueron de un 3,7 % interanual, un descenso respecto al 4,8 % de junio, indicando un consumo más débil. Además, la tasa de desempleo en zonas urbanas subió al 5,2 %. La inversión en activos fijos durante los primeros siete meses del año se desaceleró a un 1,6 %, reflejando una crisis en el sector inmobiliario, donde la inversión se desplomó un 12 %. Analistas sugieren que el gobierno podría necesitar adoptar medidas de estímulo para contrarrestar la tendencia a la baja.
Con los efectos climáticos adversos impactando la producción y construcción, las autoridades han comenzado a reconocer la necesidad de ajustar políticas económicas para asegurar un crecimiento sostenible y abordar la dependencia de la demanda externa, todo en un contexto de creciente rivalidad geopolítica con Estados Unidos.
Las ventas al por menor fueron de un 3,7 % interanual, un descenso respecto al 4,8 % de junio, indicando un consumo más débil. Además, la tasa de desempleo en zonas urbanas subió al 5,2 %. La inversión en activos fijos durante los primeros siete meses del año se desaceleró a un 1,6 %, reflejando una crisis en el sector inmobiliario, donde la inversión se desplomó un 12 %. Analistas sugieren que el gobierno podría necesitar adoptar medidas de estímulo para contrarrestar la tendencia a la baja.
Con los efectos climáticos adversos impactando la producción y construcción, las autoridades han comenzado a reconocer la necesidad de ajustar políticas económicas para asegurar un crecimiento sostenible y abordar la dependencia de la demanda externa, todo en un contexto de creciente rivalidad geopolítica con Estados Unidos.