Progresista 30%Conservador 70%

La crisis política y de seguridad en Haití se agudiza con la posible destitución del primer ministro Alix Didier Fils-Aimé y el apoyo internacional.

La tensión aumentada por la presión de miembros del Consejo Presidencial de Transición ha suscitado preocupación entre las potencias internacionales y sobre el futuro electoral del país.

Publicado: 25 de enero de 2026, 02:54

La situación política en Haití atraviesa un nuevo capítulo de crisis, ya que cinco de los siete miembros con derecho a voto del Consejo Presidencial de Transición (CPT) han decidido destituir al primer ministro Alix Didier Fils-Aimé, justo a pocas semanas de que venza el mandato del consejo, que es el 7 de febrero. Esta resolución aumenta la tensión en un país que ya enfrenta años de inestabilidad y violencia continuada debido a bandas armadas que controlan gran parte del territorio. La conversación reciente entre el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el primer ministro Fils-Aimé reafirmó su respaldo, enfatizando su papel en la lucha contra el crimen organizado y la necesidad de una gobernanza firme en el país. Rubio destacó que el CPT debe disolverse sin interferencias corruptas, en un contexto donde se están preparando elecciones presidenciales para 2026, con la primera vuelta programada para el 30 de agosto y la segunda para el 6 de diciembre. Las preocupaciones sobre la destitución de Fils-Aimé crecieron tras declaraciones de miembros del CPT que afirmaron que su gestión ha fracasado y presionan por su destitución antes del 7 de febrero. El anuncio de la destitución del primer ministro ha despertado preocupaciones en la comunidad internacional. La Delegación de la Unión Europea en Haití, junto con los embajadores de Alemania, España y Francia, han instado a las autoridades de transición a actuar con responsabilidad, sugiriendo que cualquier cambio a días de culminar el mandato del CPT podría desestabilizar aún más el país.