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La crisis laboral en España: necesidad de profesionales y el impacto de la educación y las start-ups en el mercado
A medida que el país enfrenta un aumento del absentismo y vacantes, se enfatiza la importancia de formar talento calificado.
Publicado: 25 de agosto de 2025, 19:05
En el contexto actual de España, el mercado laboral se enfrenta a dos retos significativos: el elevado absentismo y un número alarmante de vacantes que requieren atención urgente. Según datos recientes, 1,52 millones de empleados faltan cada día a sus trabajos, mientras que hay más de 150.000 puestos sin cubrir. El Banco de España ha catalogado estos fenómenos como amenazas serias al tejido productivo del país. Se pone de manifiesto la necesidad de adaptar la formación a las demandas del mercado laboral.
El ecosistema de start-ups en España también está en auge, alcanzando un valor récord superior a los 110.000 millones de euros desde 2020, lo cual resalta la importancia de la innovación y el emprendimiento para el futuro económico del país. Aunque la mayoría de estas start-ups se encuentran en fases tempranas, el desafío se centra en su escalabilidad y sostenibilidad. España se posiciona como un quinto mercado europeo en inversión en tecnología, lo que muestra su potencial de generar empleo.
La educación juega un papel esencial en este contexto, con un creciente número de estudiantes extranjeros que indican una apertura en el sistema educativo. Con la formación profesional y los cursos de idiomas, especialmente el catalán, se espera preparar mejor a los jóvenes para un mercado laboral competitivo. En resumen, la necesidad de una estrategia coordinada entre la demanda de profesionales, la educación y el crecimiento de las start-ups es crucial para fortalecer la economía española. Además, un nuevo informe revela que España se aproxima al pleno empleo entre los ciudadanos con educación superior, donde solo un 5,7% estaban desempleados a finales del segundo trimestre de 2025. Este dato contrasta significativamente con la tasa de desempleo nacional general del 10,3%. La disminución del paro en este colectivo demuestra que el nivel de cualificación impacta directamente en las oportunidades laborales. No obstante, la falta de alineación entre la formación recibida y las demandas del mercado laboral agrava el paradojo del desempleo entre jóvenes altamente calificados. Además, en el sector de los pisos turísticos, la proliferación de este modelo ha llevado a un aumento del empleo irregular, con más de 10.000 personas trabajando sin contrato, lo que representa el 35% del empleo en este segmento, según la UGT. Esto ha resaltado las discrepancias en la calidad del trabajo generado en el sector turístico comparado con el empleo formal en la industria hotelera, donde las condiciones laborales suelen ser más favorables.
El ecosistema de start-ups en España también está en auge, alcanzando un valor récord superior a los 110.000 millones de euros desde 2020, lo cual resalta la importancia de la innovación y el emprendimiento para el futuro económico del país. Aunque la mayoría de estas start-ups se encuentran en fases tempranas, el desafío se centra en su escalabilidad y sostenibilidad. España se posiciona como un quinto mercado europeo en inversión en tecnología, lo que muestra su potencial de generar empleo.
La educación juega un papel esencial en este contexto, con un creciente número de estudiantes extranjeros que indican una apertura en el sistema educativo. Con la formación profesional y los cursos de idiomas, especialmente el catalán, se espera preparar mejor a los jóvenes para un mercado laboral competitivo. En resumen, la necesidad de una estrategia coordinada entre la demanda de profesionales, la educación y el crecimiento de las start-ups es crucial para fortalecer la economía española. Además, un nuevo informe revela que España se aproxima al pleno empleo entre los ciudadanos con educación superior, donde solo un 5,7% estaban desempleados a finales del segundo trimestre de 2025. Este dato contrasta significativamente con la tasa de desempleo nacional general del 10,3%. La disminución del paro en este colectivo demuestra que el nivel de cualificación impacta directamente en las oportunidades laborales. No obstante, la falta de alineación entre la formación recibida y las demandas del mercado laboral agrava el paradojo del desempleo entre jóvenes altamente calificados. Además, en el sector de los pisos turísticos, la proliferación de este modelo ha llevado a un aumento del empleo irregular, con más de 10.000 personas trabajando sin contrato, lo que representa el 35% del empleo en este segmento, según la UGT. Esto ha resaltado las discrepancias en la calidad del trabajo generado en el sector turístico comparado con el empleo formal en la industria hotelera, donde las condiciones laborales suelen ser más favorables.