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La crisis hídrica global se agrava con una notable caída de reservas de agua en embalses españoles
Mientras los continentes se secan, las reservas de agua en España descienden al 62%, exponiendo la vulnerabilidad del recurso hídrico
Publicado: 19 de agosto de 2025, 19:26
La disponibilidad de agua en el mundo se está reduciendo a un ritmo alarmante, y América del Norte y Europa están sintiendo las consecuencias de esta crisis hídrica. Un estudio reciente realizado por la Universidad Estatal de Arizona ha revelado que varios continentes han experimentado niveles de sequía sin precedentes, describiendo la aparición de áreas de 'mega-sequía' que amenazan la seguridad hídrica global. Según los autores, el 75% de la población mundial reside en países donde la disponibilidad de agua dulce ha disminuido drásticamente en las últimas dos décadas.
En España, la situación hídrica también es preocupante, con la reserva hídrica en los embalses peninsulares cayendo al 62% de su capacidad total. La cuenca del Segura es la más crítica, con solo un 25,5% de su capacidad. Las precipitaciones recientes han sido insuficientes, afectando principalmente a la vertiente Mediterránea. Sin embargo, la crisis hídrica se ve agravada por los incendios forestales que han consumido más de 391.000 hectáreas en lo que va del año, lo que a su vez reduce la capacidad de la tierra para retener agua y aumentar la escorrentía por la pérdida de vegetación. Aunque algunas cuencas mantienen niveles por encima del 50%, la creciente tendencia hacia la sequía plantea serias preocupaciones sobre la gestión sostenible del agua, especialmente en un contexto de fenómenos climáticos extremos.
Los expertos advierten que el uso insostenible de recursos hídricos y el cambio climático contribuyen a la grave reducción de agua dulce en todo el mundo. La ola de incendios en España ha provocado también un aumento en las emisiones de carbono a su nivel más alto en 23 años, un problema que se entrelaza con la crisis hídrica al afectar la calidad del aire y el clima. Se estima que el humo de los incendios se ha extendido a países vecinos como Francia y el Reino Unido, lo que resalta la interconexión de estos problemas ambientales. Es esencial implementar medidas efectivas de gestión del agua para mitigar el impacto en la seguridad hídrica, tanto a nivel global como en situaciones locales específicas.
En España, la situación hídrica también es preocupante, con la reserva hídrica en los embalses peninsulares cayendo al 62% de su capacidad total. La cuenca del Segura es la más crítica, con solo un 25,5% de su capacidad. Las precipitaciones recientes han sido insuficientes, afectando principalmente a la vertiente Mediterránea. Sin embargo, la crisis hídrica se ve agravada por los incendios forestales que han consumido más de 391.000 hectáreas en lo que va del año, lo que a su vez reduce la capacidad de la tierra para retener agua y aumentar la escorrentía por la pérdida de vegetación. Aunque algunas cuencas mantienen niveles por encima del 50%, la creciente tendencia hacia la sequía plantea serias preocupaciones sobre la gestión sostenible del agua, especialmente en un contexto de fenómenos climáticos extremos.
Los expertos advierten que el uso insostenible de recursos hídricos y el cambio climático contribuyen a la grave reducción de agua dulce en todo el mundo. La ola de incendios en España ha provocado también un aumento en las emisiones de carbono a su nivel más alto en 23 años, un problema que se entrelaza con la crisis hídrica al afectar la calidad del aire y el clima. Se estima que el humo de los incendios se ha extendido a países vecinos como Francia y el Reino Unido, lo que resalta la interconexión de estos problemas ambientales. Es esencial implementar medidas efectivas de gestión del agua para mitigar el impacto en la seguridad hídrica, tanto a nivel global como en situaciones locales específicas.