Progresista 38.5%Conservador 61.5%
La crisis económica de Bolivia en 2025 provoca un cambio político hacia el centro tras 20 años de dominio de la izquierda
La reciente victoria de Rodrigo Paz Pereira marca un viraje significativo en la política boliviana ante una grave crisis financiera.
Publicado: 3 de enero de 2026, 23:22
En 2025, Bolivia experimentó una crisis económica profunda, agravada por la escasez de dólares y combustible, elevando la inflación a un alarmante 19,69%. La falta de divisas se manifestó en restricciones a las operaciones bancarias y un aumento del costo del dólar en el mercado paralelo, alcanzando los 20 bolivianos, en comparación con el cambio oficial. Esta crisis provocó serias consecuencias en el abastecimiento de combustibles y una caída del 34% en las exportaciones de hidrocarburos, generando un déficit comercial de 521 millones de dólares.
El gobierno de Luis Arce, que ocupó el cargo desde 2020 hasta noviembre de 2025, atribuyó la crisis a un "bloqueo" legislativo que limitó el acceso a créditos externos. Las elecciones de 2025 sorprendieron con el ascenso de Rodrigo Paz Pereira, un candidato centrista que derrocó al expresidente conservador Jorge Tuto Quiroga, marcando un cambio ante la ruptura con el MAS y la influencia de Evo Morales, quien se vio afectado por la ley que le impide postularse nuevamente. Esto se produjo en un contexto donde la fragmentación política se intensificaba y la economía del país continuaba enfrentando una profunda crisis.
El nuevo presidente Paz asumió en un entorno de acusaciones de corrupción contra el gobierno saliente y tomó decisiones polémicas, como eliminar la subvención a los combustibles, lo que generó tensiones con aliados del MAS. Su administración ha tenido que lidiar con la emergencia de un creciente descontento social debido al aumento de la pobreza, particularmente un 22%, lo que ha colocado a su gobierno en una posición precaria a poco de asumir. Su gobierno está caracterizado por un giro en las relaciones internacionales, acercándose a Estados Unidos y distanciándose de aliados como Cuba y Venezuela, mientras enfrenta desafíos políticos internos con su vicepresidente. La inestabilidad económica en Bolivia ha llevado a una mayor inquietud en la población, con protestas en varias ciudades exigiendo soluciones a la crisis del empleo y la inflación galopante.
El gobierno de Luis Arce, que ocupó el cargo desde 2020 hasta noviembre de 2025, atribuyó la crisis a un "bloqueo" legislativo que limitó el acceso a créditos externos. Las elecciones de 2025 sorprendieron con el ascenso de Rodrigo Paz Pereira, un candidato centrista que derrocó al expresidente conservador Jorge Tuto Quiroga, marcando un cambio ante la ruptura con el MAS y la influencia de Evo Morales, quien se vio afectado por la ley que le impide postularse nuevamente. Esto se produjo en un contexto donde la fragmentación política se intensificaba y la economía del país continuaba enfrentando una profunda crisis.
El nuevo presidente Paz asumió en un entorno de acusaciones de corrupción contra el gobierno saliente y tomó decisiones polémicas, como eliminar la subvención a los combustibles, lo que generó tensiones con aliados del MAS. Su administración ha tenido que lidiar con la emergencia de un creciente descontento social debido al aumento de la pobreza, particularmente un 22%, lo que ha colocado a su gobierno en una posición precaria a poco de asumir. Su gobierno está caracterizado por un giro en las relaciones internacionales, acercándose a Estados Unidos y distanciándose de aliados como Cuba y Venezuela, mientras enfrenta desafíos políticos internos con su vicepresidente. La inestabilidad económica en Bolivia ha llevado a una mayor inquietud en la población, con protestas en varias ciudades exigiendo soluciones a la crisis del empleo y la inflación galopante.