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La crisis del sector automotriz chino: BYD, líder mundial de eléctricos, enfrenta una caída significativa en sus beneficios y valor bursátil.

Las alarmas se encienden en el sector de coches eléctricos por la guerra de precios y la reducción de beneficios, con repercusiones globales.

Publicado: 20 de septiembre de 2025, 11:54

En las últimas semanas, la empresa china BYD, reconocida como la mayor vendedora mundial de coches eléctricos, ha perdido un tercio de su valor bursátil tras alcanzar máximos históricos hace apenas cuatro meses. La compañía ha registrado, por primera vez en más de tres años, una caída en sus beneficios, que han disminuido un 29,87% en el segundo trimestre interanual. Esta situación ha suscitado inquietudes sobre una posible "involución" en el sector automotriz chino.


Las alarmas se han encendido: a pesar de un aumento del 23% en las ventas de vehículos entre enero y agosto comparado con el mismo periodo del año anterior, la capitalización de mercado de BYD ha superado los 45.000 millones de dólares en pérdidas. Este contraste resalta el impacto de la intensa guerra de precios que afecta a los fabricantes de eléctricos en China, un problema descrito como "extremadamente feroz" por Cui Dongshu, secretario general de la patronal CPCA.


La economista Alicia García Herrero de Natixis indica que, aunque las ventas de turismos en el país son un 18% superiores a las cifras de 2018, los beneficios de las marcas automotrices han alcanzado su punto más bajo en una década, representando solo el 77% de los ingresos de ese año. En un escenario marcado por la ralentización económica y debilidad del consumo, esta dinámica ha sido denominada 'neijuan', aludiendo a la guía de precios, exceso de capacidad productiva e innovación continua que ha caracterizado el sector. El primer ministro chino, Li Qiang, ha instado a "atajar la competencia irracional" en el sector, y con analistas advirtiendo que, a pesar de las iniciativas de una "campaña anti-involución", las tendencias deflacionistas persisten en el mercado.


Menos optimista, la consultora AlixPartners ha pronosticado que de las 129 marcas que vendieron eléctricos en China en 2024, solo 15 serán financieramente viables hacia 2030, sosteniendo una gran parte de la cuota total de mercado. Esto ha llevado a las marcas chinas a buscar mercados externos para sobrevivir ante un consumo interno que no satisface la producción. Al mismo tiempo, se están enfrentando a aranceles impuestos por EE. UU. y la UE, que están en alerta sobre el impacto de estas exportaciones, considerando que representa una transferencia de problemas internos en China hacia sus mercados.


Esta situación ha generado preocupaciones sobre el futuro estratégico del sector, donde la consolidación parece ser la única salida viable frente a la feroz competencia y los naufragios económicos que han empezado a marcar el camino de las automotrices chinas.