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La creciente tensión entre el presidente Rodrigo Paz y su vicepresidente Edmand Lara pone en jaque la estabilidad del Gobierno de Bolivia

La figura de Lara se debilita mientras acusa a Paz de corrupción y de alejarse del interés público, alimentando la incertidumbre política.

Publicado: 27 de enero de 2026, 10:30

La relación entre el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, y su vicepresidente, Edmand Lara, se ha convertido en un asunto crítico que podría afectar la estabilidad del Gobierno. A tan solo unas semanas de haber asumido sus cargos, ambos han sido protagonistas de un conflicto que se intensificó con las recientes declaraciones de Lara, quien se autodenominó como una 'oposición constructiva'.

Lara ha lanzado acusaciones severas contra Paz, sugiriendo que el presidente ha decidido 'gobernar para los ricos'. A pesar de que su oposición busca ser constructiva, la realidad es que su protagonismo en el Gobierno ha disminuido considerablemente. La tensión se evidenciaba cuando Paz realizó un viaje a Paraguay sin dejar clara la delegación de funciones a Lara. Los analistas advierten que estas disputas pueden tener consecuencias sobre el funcionamiento del Legislativo y la percepción pública de ambos líderes.

Las tensiones internas podrían derivar en un debilitamiento del Gobierno boliviano si no se resuelven oportunamente, dejando a la ciudadanía en la incertidumbre sobre el futuro político del país.