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La controversia por un ángel con rostro de Meloni tras la restauración de una basílica en Roma genera reacciones políticas.

La restauración en la Basílica de San Lorenzo in Lucina desencadena un debate sobre métodos y supervisión de intervenciones artísticas.

Publicado: 31 de enero de 2026, 20:11

En el corazón de Roma, la Basílica de San Lorenzo in Lucina se ha convertido en el epicentro de un intenso debate tras la reciente restauración de un ángel, que sorprendentemente presenta un rostro similar al de la Primera Ministra italiana, Giorgia Meloni. Esta transformación ha suscitado múltiples interrogantes sobre los métodos utilizados en la restauración y la falta de supervisión por parte de las autoridades competentes.

La intervención fue llevada a cabo por Bruno Valentinetti, quien se define como sacristán y decorador, y cuya falta de credenciales profesionales ha generado preocupación acerca de la idoneidad de sus intervenciones en un sitio de gran relevancia histórica. La renovación ha alterado significativamente una de las figuras angélicas, lo que ha llevado a reacciones rápidas desde la oposición política, con el Partido Demócrata describiendo la situación como “inaceptable”.

El contexto en el que se produce esta controversia es notable; la Basílica de San Lorenzo en Lucina es una de las más antiguas de la cristiandad, lo que confiere un peso simbólico adicional a la discusión. La falta de medidas correctivas y supervisión en la renovación plantea profundas preguntas sobre las prácticas en la gestión del patrimonio cultural y su relación con la política contemporánea.