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La complicada gestión económica de Sánchez: Fondos europeos y presupuestos amenazan la estabilidad del gobierno
La renuncia a préstamos y la reciente negativa del Congreso a la senda de déficit complican la situación financiera del Ejecutivo español.
Publicado: 2 de enero de 2026, 20:46
La gestión económica del gobierno de Pedro Sánchez se encuentra en una encrucijada crítica a finales de diciembre de 2025, tras el rechazo del Congreso a la senda de estabilidad fiscal para el periodo 2026-2028. Esta decisión ha complicado la capacidad del Gobierno para presentar nuevos presupuestos, mostrando una clara oposición de partidos como el PP, Vox, Junts y UPN.
El titular del Ministerio de Economía, Carlos Cuerpo, ha optado por descartar en gran medida los créditos de 66.900 millones de euros de los fondos europeos e inclinarse hacia subvenciones a fondo perdido. Sin embargo, esta estrategia ha sido criticada por la oposición, que sostiene que es un error no haber aprovechado los préstamos en un momento en que las tasas de interés eran más favorables para financiar inversiones.
Mientras el gobierno enfrenta presiones por denuncias de mala gestión y corrupción, la situación económica sigue siendo incierta. Los analistas advierten que la falta de un plan de gastos aprobado por el Congreso podría amenazar la estabilidad económica y la credibilidad del Gobierno, que se encuentra bajo constantes críticas sobre su gestión.
El titular del Ministerio de Economía, Carlos Cuerpo, ha optado por descartar en gran medida los créditos de 66.900 millones de euros de los fondos europeos e inclinarse hacia subvenciones a fondo perdido. Sin embargo, esta estrategia ha sido criticada por la oposición, que sostiene que es un error no haber aprovechado los préstamos en un momento en que las tasas de interés eran más favorables para financiar inversiones.
Mientras el gobierno enfrenta presiones por denuncias de mala gestión y corrupción, la situación económica sigue siendo incierta. Los analistas advierten que la falta de un plan de gastos aprobado por el Congreso podría amenazar la estabilidad económica y la credibilidad del Gobierno, que se encuentra bajo constantes críticas sobre su gestión.