Progresista 30%Conservador 70%
La COB rompe el diálogo con el gobierno de Bolivia y lanza un llamado a una revolución nacional por el aumento de combustibles
La Central Obrera Boliviana denuncia la inacción del gobierno ante sus demandas y bloquea más de 50 carreteras en todo el país.
Publicado: 11 de enero de 2026, 02:56
La Central Obrera Boliviana (COB) ha decidido romper el diálogo con el gobierno del presidente Rodrigo Paz, tras su negativa a modificar el controvertido Decreto Supremo 5503 que elimina los subsidios a los combustibles. Esta decisión ha desatado protestas a nivel nacional, describiendo la situación como una "revolución nacional". El secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, ha subrayado que el rechazo a este decreto es considerado inconstitucional y “entreguista”, reclamando que la actitud del gobierno traiciona las promesas electorales.
El conflicto se intensificó con el rechazo de la COB a los nuevos precios del combustible establecidos por el decreto, los cuales incluyen 6,96 bolivianos (un dólar) por litro de gasolina especial, 11 bolivianos (1,58 dólares) para la gasolina premium y 9,80 bolivianos (1,40 dólares) para el diésel, lo que representa incrementos del 86 % y 162 % respectivamente. Más de 50 puntos de carretera han sido bloqueados por los sindicalistas, lo que ha afectado gravemente el transporte y el comercio interno, con La Paz siendo la región más afectada. Argollo ha enfatizado que este descontento no se limita solo a bloqueos o marchas, sino que se ha convertido en una movilización de alcance nacional, donde participan maestros, comerciantes y juntas vecinales, los cuales han cerrado el acceso a La Paz desde la ciudad de El Alto.
A pesar de las propuestas del gobierno para modificar el decreto, los líderes de la COB han rechazado participar en negociaciones, argumentando que no se trata únicamente de revisar ciertos artículos, sino de la abrogación total del decreto que consideran perjudicial. Los dirigentes afirmaron que las movilizaciones continuarán hasta lograr sus objetivos, cuestionando la falta de empatía del gobierno ante las demandas del pueblo movilizado.
El conflicto se intensificó con el rechazo de la COB a los nuevos precios del combustible establecidos por el decreto, los cuales incluyen 6,96 bolivianos (un dólar) por litro de gasolina especial, 11 bolivianos (1,58 dólares) para la gasolina premium y 9,80 bolivianos (1,40 dólares) para el diésel, lo que representa incrementos del 86 % y 162 % respectivamente. Más de 50 puntos de carretera han sido bloqueados por los sindicalistas, lo que ha afectado gravemente el transporte y el comercio interno, con La Paz siendo la región más afectada. Argollo ha enfatizado que este descontento no se limita solo a bloqueos o marchas, sino que se ha convertido en una movilización de alcance nacional, donde participan maestros, comerciantes y juntas vecinales, los cuales han cerrado el acceso a La Paz desde la ciudad de El Alto.
A pesar de las propuestas del gobierno para modificar el decreto, los líderes de la COB han rechazado participar en negociaciones, argumentando que no se trata únicamente de revisar ciertos artículos, sino de la abrogación total del decreto que consideran perjudicial. Los dirigentes afirmaron que las movilizaciones continuarán hasta lograr sus objetivos, cuestionando la falta de empatía del gobierno ante las demandas del pueblo movilizado.